Que se rompa, pero que no se doble

Si el pan-radicalismo no logra ofrecer una opción creíble y contundente de poder basado en la ley, como quiere Carrió, la gente se va a inclinar en el 2011 por un liderazgo fuertemente personal.

Según relató un discípulo, el pensador francés Raymond Aron solía decir en sus clases que la política era el arte de la transacción permanente, excepto en “un extraño país”, la República Argentina, donde había escuchado consignas estremecedoramente contrarias a esa concepción, tales como “Que se rompa, pero que no se doble”.

Esta consigna le pertenece a Leandro N. Alem, el fundador del radicalismo, formulada en los albores del partido y en los fragores de la lucha contra el “régimen”. Sometidos a presiones, los materiales flexibles se amoldan, los rígidos se quiebran. Para Alem, era preferible el quiebre a la transigencia con aquello que el radicalismo se proponía cambiar.

Alem es uno de los mentores políticos, frecuentemente invocado, de Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, que acaba de dar un “portazo” a radicales y socialistas, con los que compartía el armado del Acuerdo Cívico y Social, una alianza orientada a ofrecer una alternativa socialdemócrata al populismo kirchnerista en las elecciones del 2011. Continuar leyendo “Que se rompa, pero que no se doble”

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La Prensa, de Gainza

El diario La Prensa jugó en los años de la última dictadura militar un papel que el progresismo no está dispuesto a reconocerle.

En un reciente acto público, agitadores oficialistas pusieron en tela de juicio el comportamiento del diario La Prensa, entonces propiedad de la familia Gainza, durante los años de la última dictadura militar. El alegato desconoce arbitrariamente la actitud asumida en esos difíciles momentos por los responsables del diario y por los periodistas que trabajamos en él, entre los cuales me incluyo.

En el contexto del periodismo acobardado, gris y uniforme de la época (cuando no cómplice), el diario La Prensa, junto al Buenos Aires Herald, marcó una diferencia que el progresismo siempre tuvo dificultades para reconocer. Se la reconoció al Herald, porque es sapo de otro pozo y está al margen de la contienda política local. Pero no a La Prensa.

El progresismo, en el que pueden inscribirse los participantes del acto mencionado, se erige en implacable crítico del pasado mientras elude las incomodidades del presente. Como las circunstancias puestas ahora en entredicho ocurrieron hace tres décadas, muchos pueden tomar por cierto lo afirmado en esa tribuna. Este testimonio personal pretende aportar otra visión. Continuar leyendo “La Prensa, de Gainza”

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Oportunismo, liderazgo, poder

Están los que se adelantan a su tiempo, los que se quedan en el tiempo, y están los oportunistas, que se aprovechan del tiempo

  1. Militancia, política, poder
  2. Resentimiento, sociedad, poder
  3. Inmadurez, incompetencia, poder
  4. Oportunismo, liderazgo, poder
  5. Corrupción, impunidad, poder

A la memoria de Alicia Speco

El ejercicio del liderazgo, en cualquier instancia, reclama una toma de posición frente al tiempo. La conducción es un proceso que se despliega en el tiempo. Y supone por lo menos un rumbo, una dirección que es menos espacial que temporal. El líder dice a quienes le han confiado esa función: “¡Vamos hacia allá!”, y ese allá es un punto en el tiempo. En el tiempo histórico.

El liderazgo se asienta así sobre una suerte de incomodidad temporal, que comparten tanto el conductor como sus conducidos; una sensación de desajuste con el presente que demanda un desplazamiento colectivo para alcanzar nuevos equilibrios. El líder combina de este modo una aguda percepción del tiempo y un oído fino para captar la insatisfacción temporal de sus liderados.

Ocurre a veces que por error o desidia las organizaciones confían el liderazgo a personas ciegas al tiempo histórico y sordas a la inquietud de sus conducidos. Incapaces de captar el largo plazo de la historia, sin vocación por escuchar, se mueven al acecho del instante, a la caza de la oportunidad, absortos en sus propios desequilibrios personales, presos en el estrecho horizonte de la inmediatez. Continuar leyendo “Oportunismo, liderazgo, poder”

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Mercedes Sosa (1935-2009)

La “Negra” Sosa le dio su voz a una o dos generaciones, en la Argentina pero también en el resto del continente, que colocaron sus ideales y sus esperanzas en un progresismo social con identidad latinoamericana.

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Mercedes Sosa era dueña de una voz privilegiada, un instrumento personalísimo que educó y perfeccionó a lo largo de su carrera para llevar su arte desde la gran plataforma de Cosquín hasta el Carnegie Hall de Nueva York o el Olympia de París, y convertirse en emblema de la música popular argentina y latinoamericana.

“Yo sé lo que canto y para qué lo hago”, dijo una vez, implicando que su repertorio no era elegido al azar, o según la conveniencia de su timbre, sino que las suyas eran “canciones con fundamento”, como se tituló su primer disco, y también canciones con un propósito que no necesitó hacer explícito: sus convicciones siempre fueron bien conocidas.

La “Negra” Sosa le dio su voz a una o dos generaciones, en la Argentina pero también en el resto del continente, que colocaron sus ideales y sus esperanzas en un progresismo social con identidad latinoamericana. Ese público le fue leal, y ella devolvió esa lealtad, presente su canto en los momentos de lucha, de repliegue, de resurrección y de fracaso. Continuar leyendo “Mercedes Sosa (1935-2009)”

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Mohamed Alí Seineldín (1933-2009)

Soldado valiente, nacionalista sin dobleces, ferviente católico que luchó por ver en pie a la Argentina y su institución armada

El coronel Mohamed Alí Seineldín fue un soldado del ejército argentino, especializado en el entrenamiento de comandos, a quien sus camaradas y subordinados le han reconocido una irreprochable actuación en la guerra de Malvinas. También lo han descripto como un hombre duro y disciplinado, profundamente nacionalista y devotamente religioso. Que una semblanza de Seineldín deba ir más allá de lo dicho para ocuparse de las revueltas castrenses que encabezó o inspiró, o de su concepción... Continúa →

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