Clasistas y combativos

El asesinato de José Darío Duarte puso en evidencia la existencia en Mercedes de una elite burocrática que educa a sus hijos en la impunidad y el desprecio violento por los demás.

Dos jóvenes trabajadores oriundos de Olavarría, José Darío Duarte y Matías Verna, se encontraban transitoriamente este mes en la localidad bonaerense de Mercedes, ocupados en el tendido de líneas para una empresa telefónica. Un sábado por la noche decidieron salir a comer y a bailar, y el amanecer los encontró caminando por la vereda de la disco Le Front.

Allí había una chica tomando una naranjada o un vino espumante. Darío, atraído por la belleza de la joven, se animó y le pidió un trago. La chica se lo cedió con una sonrisa, y esto desató la furia de dos muchachos que estaban con ella, quienes se fueron a las manos contra los audaces desconocidos. Hasta allí, la cosa no pasaba de una típica pelea de faldas a la salida de una disco.

Pero entonces intervino otro grupo, que había contemplado la escena desde la vereda de enfrente. Al grito de “¿Qué le pasa a ese negro?” unos diez jóvenes se sumaron a la embestida contra los dos trabajadores, concentrando su ataque sobre Darío, a quien literalmente desfiguraron a golpes y patadas en la cabeza. Dos días después moría en el hospital. Continuar leyendo “Clasistas y combativos”

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Una sociedad enferma

Lo ocurrido en Baradero es un brote sintomático de la enfermedad que aqueja a la sociedad argentina: la anomia

El pasado fin de semana, la localidad bonaerense de Baradero vivió su día de furia. En un episodio todavía no aclarado, un vehículo policial embistió en las primeras horas del domingo a una motocicleta de baja cilindrada, a la que aparentemente perseguía por una infracción de tránsito, y causó la muerte de los dos adolescentes que viajaban en ella.

Tan pronto corrió la noticia, unas dos mil personas se congregaron en la plaza del pueblo para protestar contra lo que todos interpretaron sin mayores datos como un exceso de energía policial para sancionar una simple contravención: los adolescentes no llevaban casco. Un grupo violento tomó el control de la protesta e incendió seis oficinas públicas, una casa y un vehículo.

La prensa nacional describió cómodamente el episodio como una “pueblada”, término habitualmente utilizado para mencionar un levantamiento espontáneo contra alguna injusticia gubernamental. Más bien fue el estallido de un absceso, un brote sintomático de la enfermedad que aqueja a la sociedad argentina, un aviso de lo que puede ocurrirle en cualquier momento al país entero. Continuar leyendo “Una sociedad enferma”

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Oportunismo, liderazgo, poder

Están los que se adelantan a su tiempo, los que se quedan en el tiempo, y están los oportunistas, que se aprovechan del tiempo

This is post 4 of 5 in the series “Cinco enfoques sobre el gobierno K”

  1. Militancia, política, poder
  2. Resentimiento, sociedad, poder
  3. Inmadurez, incompetencia, poder
  4. Oportunismo, liderazgo, poder
  5. Corrupción, impunidad, poder

A la memoria de Alicia Speco

El ejercicio del liderazgo, en cualquier instancia, reclama una toma de posición frente al tiempo. La conducción es un proceso que se despliega en el tiempo. Y supone por lo menos un rumbo, una dirección que es menos espacial que temporal. El líder dice a quienes le han confiado esa función: “¡Vamos hacia allá!”, y ese allá es un punto en el tiempo. En el tiempo histórico.

El liderazgo se asienta así sobre una suerte de incomodidad temporal, que comparten tanto el conductor como sus conducidos; una sensación de desajuste con el presente que demanda un desplazamiento colectivo para alcanzar nuevos equilibrios. El líder combina de este modo una aguda percepción del tiempo y un oído fino para captar la insatisfacción temporal de sus liderados.

Ocurre a veces que por error o desidia las organizaciones confían el liderazgo a personas ciegas al tiempo histórico y sordas a la inquietud de sus conducidos. Incapaces de captar el largo plazo de la historia, sin vocación por escuchar, se mueven al acecho del instante, a la caza de la oportunidad, absortos en sus propios desequilibrios personales, presos en el estrecho horizonte de la inmediatez. Continuar leyendo “Oportunismo, liderazgo, poder”

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Mal hablados

El lenguaje de los medios abunda en palabras erróneamente usadas, inexistentes o mal importadas de otros idiomas

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  1. De la astucia a la civilización
  2. Mal hablados
  3. Trucho y berreta
  4. El escrache

El lenguaje publicado, esto es el lenguaje presentado por los medios de comunicación, incluidos los avisos, se está poblando en la Argentina de una cantidad de palabras erroneamente usadas, pobres, generalmente innecesarias, que terminan por incorporarse al discurso cotidiano hasta convertirnos en una sociedad de mal hablados.

Las anteriormente inexistentes carreras de “comunicación” o “edición” producen anualmente centenares de egresados que, debemos suponer, son los que luego se encargan de redactar y corregir esos textos. Basta echar un vistazo a los diarios, prestar atención a los mensajes publicitarios, leer las etiquetas para ver los deplorables resultados.

En este fenómeno van de la mano desde la incompetencia profesional hasta la tilinguería, sin desconocer los esfuerzos de mercachifles, charlatanes y buhoneros que deliberadamente retuercen el lenguaje en su permanente esfuerzo por embaucar al auditorio. A continuación, una lista de las palabrejas que más irritantes me resultan. Usted puede agregar las suyas. Continuar leyendo “Mal hablados”

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Mónica Carranza (1946-2009)

Mónica Carranza fue una de esas mujeres que desde el corazón mismo de la pobreza y la exclusión libran cotidianas, desiguales batallas por mantener en pie la dignidad de los olvidados, de los humillados, de los marginados.

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Mónica Carranza fue una de esas mujeres que desde el corazón mismo de la pobreza y la exclusión libran cotidianas, desiguales batallas por mantener en pie la dignidad de los olvidados, de los humillados, de los marginados. Quién sabe qué poderoso instinto maternal, qué ansia de justicia, les da energías para extender su abrazo hacia la especie.

Desde su comedor “Los Carasucias” empezó por lo elemental, por atacar el hambre, cuya mordida destruye toda dignidad. Y siguió con la salud, la educación, el trabajo, cubriendo a fuerza de voluntad esas áreas que el Estado desatiende, que la sociedad ignora, coto de caza de los traficantes de droga, de los traficantes de votos, de los traficantes de personas.

En un país donde los políticos de carrera, los emprendedores profesionales, los líderes de opinión fracasan, Mónica Carranza, prácticamente criada en la calle, logró llevar adelante su empresa asistencial, atraer los aportes necesarios para sostenerla, ganar voluntades, concitar apoyos, y administrar todo eso hasta convertirlo en sostén de centenares de personas. Continuar leyendo “Mónica Carranza (1946-2009)”

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