El señor Jorge Coscia es secretario de cultura de la Nación. Sus credenciales para ocupar ese cargo son por demás exiguas pero bueno, ahí está. Su currículum dice que decidió militar en el justicialismo a partir del cordobazo, y que ha dirigido varias películas de esas que el estado financia, se proyectan en las salas del INCAA, y nadie va a ver ni siquiera gratis. Para quien quiera saborear el estilo de este director, por televisión suele proyectarse El general y la fiebre, un... Continúa →
Etiqueta: Peronismo
Cristina 2011
La presidente ha adoptado un discurso moderado, ha promovido medidas tendientes a contener la inflación y favorecer el flujo de inversiones, y las encuestas la favorecen: sólo un imprevisto podría impedirle la reelección en el 2011.

Ya ha transcurrido un mes desde la desaparición de Néstor Kirchner, y lo único que cabe decir es que su ausencia se ha sentido más en las filas de la oposición que entre sus seguidores. Resulta evidente que el oficialismo ha superado la emergencia, incluso se ha fortalecido en ella, y ha dado un duro mentís a quienes pronosticaban un vacío de poder.
No es posible asegurar que algo sustancial haya cambiado o esté por cambiar en el gobierno. Se puede conjeturar, en cambio, que la presidente, al ver que la oposición le facilita tanto las cosas, haya considerado preferible combinar las armas tradicionales del kirchnerismo –intransigencia, apriete, cooptación de voluntades– con unos gramos de sentido común.
Cristina Fernández, ahora desprovista del consejo y del soporte político que le daba su esposo, ha dado varios pasos inteligentes encaminados a transitar el 2011 de la mejor manera posible, preservar el caudal de simpatía popular que cosechó tras la pérdida sufrida, y llegar con buen viento al comicio de octubre. Las encuestas, y la falta de alternativas, le prometen éxito. Continuar leyendo “Cristina 2011”
Que se rompa, pero que no se doble
Si el pan-radicalismo no logra ofrecer una opción creíble y contundente de poder basado en la ley, como quiere Carrió, la gente se va a inclinar en el 2011 por un liderazgo fuertemente personal.
Según relató un discípulo, el pensador francés Raymond Aron solía decir en sus clases que la política era el arte de la transacción permanente, excepto en “un extraño país”, la República Argentina, donde había escuchado consignas estremecedoramente contrarias a esa concepción, tales como “Que se rompa, pero que no se doble”.
Esta consigna le pertenece a Leandro N. Alem, el fundador del radicalismo, formulada en los albores del partido y en los fragores de la lucha contra el “régimen”. Sometidos a presiones, los materiales flexibles se amoldan, los rígidos se quiebran. Para Alem, era preferible el quiebre a la transigencia con aquello que el radicalismo se proponía cambiar.
Alem es uno de los mentores políticos, frecuentemente invocado, de Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica, que acaba de dar un “portazo” a radicales y socialistas, con los que compartía el armado del Acuerdo Cívico y Social, una alianza orientada a ofrecer una alternativa socialdemócrata al populismo kirchnerista en las elecciones del 2011. Continuar leyendo “Que se rompa, pero que no se doble”
El índice Arcor

Hace unos años, la revista inglesa The Economist propuso un índice para comparar precios relativos en diferentes economías basado en el sandwich BigMac de MacDonald’s, un producto que con características más o menos similares se ofrece en gran número de países. Este sitio quiere proponer ahora un índice local para comparar precios en distintos momentos de la economía argentina.
Lo llamaremos el índice Arcor, se basa en el precio al consumidor de la mermelada de ciruelas de esa marca, y su utilidad se verá enseguida.
En los años de la convertibilidad, cuando un peso era igual a un dólar, el frasco de 454 gramos de mermelada Arcor se vendía a un peso. En los días de oferta se lo podía conseguir con descuentos de hasta 10 ó 15 por ciento, pero el precio básico era ése. En abril de 2010, el mismo frasco, en la misma góndola del mismo supermercado, cuesta 5,80 pesos, que pueden ser menos cuando hay ofertas.
(Base 1 = convertibilidad)
Las tres patas de la política
Pulverizados los partidos, la política argentina se sustenta sobre un precario trípode: los medios, las encuestas, los aparatos.

Quienes se interesan por los vaivenes de la política argentina seguramente han visto ya el video donde el ex jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra aparece como director de una troupe de artistas de variedades que hacen el papel de vecinos alborozados con su gestión, y lo apoyan y alientan en sus nuevas ambiciones electorales. Todo en beneficio del periodista que lo entrevistaba en una recorrida callejera, y del público que después iba a ver ese reportaje por televisión.
La jugarreta de Ibarra repugna por lo burda, pero en sustancia no es demasiado distinta de las plazas o los teatros que el oficialismo llena con audiencias compradas, o de ciertos sucesos artificiales (media events, como se los conoce en inglés) montados por la oposición para ganar minutos o centímetros de atención en los medios. Casi diría que es el aspecto más visible de la nueva política o, mejor, de las nuevas condiciones en que se desenvuelve la actividad política.
El caso de Ibarra es apenas una instancia de grosero extravío por parte de un dirigente huérfano de partido, condición que comparte con la mayoría de los políticos de primera y segunda línea desde la larga crisis de representatividad que estalló a fin de siglo y virtualmente pulverizó a los partidos. Hoy la escena política argentina se despliega sobre un precario tinglado de tres patas que la sostiene y condiciona: los medios, las encuestas, y los “aparatos”. Continuar leyendo “Las tres patas de la política”
