Resentimiento, sociedad, poder

El análisis político no alcanza, y exige recurrir a categorías como el resentimiento, un clásico de la mentalidad social argentina

“El ejercicio del poder del kirchnerismo está vinculado a la humillación del otro”, afirmó Elisa Carrió. “Cuando se ve perdido, llama al diálogo sólo para tener aire y volver a humillar. El poder kirchnerista es perverso”. La UCR denunció “maniobras perversas” por parte del gobierno. Carlos Reutemann habló de su persistente “capacidad de daño”. Así habló la oposición. En la otra vereda, la presidente acicateó el encono de pobres... Continúa →

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  1. Militancia, política, poder
  2. Resentimiento, sociedad, poder
  3. Inmadurez, incompetencia, poder
  4. Oportunismo, liderazgo, poder
  5. Corrupción, impunidad, poder

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Números

El sector público falsea sus cuentas y sus estadísticas, y el sector privado no le va en zaga. Sin números confiables, la Argentina no puede siquiera plantearse la tarea de su reconstrucción.

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El censo, la estadística, la cuenta, están en la base de toda organización social. De hecho, no es posible siquiera la forma más elemental de sociedad humana sin un recuento de sus integrantes, que permita al grupo tener idea de las propias fuerzas y asignar tareas y responsabilidades con una cierta eficacia. Esto ocurre incluso en el nivel familiar.

En su camino incesante hacia la disolución, la sociedad argentina está destruyendo la credibilidad de sus sistemas de cuentas, censos y estadísticas, públicos y privados, lo que implica no sólo el resquebrajamiento de una de las columnas fundamentales de su organización social sino la imposibilidad de ejercer en el futuro una acción eficaz en cualquier campo.

Lo ocurrido con el Instituto Nacional de Estadística y Censos es sólo la manifestación más visible y grosera de ese fenómeno, que además se extiende hacia los ámbitos de la salud, la educación, la demografía y otros, como los accidentes de tránsito o los derechos humanos, con amplia participación no gubernamental, y en los que hemos asistido a vergonzosos debates. Continuar leyendo “Números”

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Favaloro

Su suicidio pende sobre nuestra conciencia de argentinos con todo el dolor de una herida abierta, con todo el peso de una culpa no redimida

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El suicidio de René Favaloro en julio del 2000 pende sobre nuestra conciencia de argentinos con todo el dolor de una herida abierta, con todo el peso de una culpa no redimida. Nada hemos hecho desde entonces por reparar ese agravio, por responder a esa interpelación extrema, desesperada. Al contrario, hemos tapiado más nuestros oídos, ahondado nuestro ensimismamiento, acentuado nuestra mezquindad.

Si ese drama hubiese ocurrido hoy, habría tenido idéntico desenlace. Ahora sabemos más que entonces sobre las circunstancias de esa muerte, y podríamos señalar con el dedo a quienes contribuyeron directamente a ella. Algunos ya han recibido el merecido castigo de la historia, otros siguen figurando en ese elenco de mediocres que en la Argentina pasa por clase dirigente. Pero la responsabilidad recae sobre todos nosotros, sin atenuantes.

Todo lo que hoy podría escribir sobre este argentino ejemplar lo escribí al día siguiente de su muerte, en una nota desprolija, rabiosa y angustiada, cuando sentí, lejos de la patria, que la Argentina había tocado fondo. Me equivocaba: los años siguientes me demostrarían que siempre se puede estar peor. Ahora quiero reproducir el texto completo de su última carta: respetuosamente, doctor Favaloro, le cedo la palabra. –SG. Continuar leyendo “Favaloro”

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¡La ley, estúpido!

Vender o transar: incertidumbre, hartazgo y pérdida de vocación del empresario argentino

La propiedad de la tierra en la Argentina está pasando a manos extranjeras, las empresas más grandes que operan en el país son en su mayoría extranjeras (y antes fueron en su mayoría argentinas), la explotación de los recursos no renovables (petróleo y minería) está en poder de compañías extranjeras (algunas de las cuales también fueron argentinas). Y mientras esto ocurre, los argentinos han despachado al exterior más de 160.000 millones de dólares. La economía argentina ha... Continúa →

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¡Discriminación!

La sociedad argentina no discrimina: centenares de miles de inmigrantes de América en ella viven, trabajan, se educan y se curan.

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Los diarios La Nación y Clarín se han empeñado coincidentemente esta semana en persuadir a la flagelada sociedad argentina de que a sus muchos pecados debe sumar ahora el de la discriminación, una pretensión difícil de demostrar en la práctica y que razones de salud pública exigen refutar de la manera más enfática.

La sociedad argentina en su vasta mayoría no discrimina, y esto probablemente ni siquiera sea una virtud sino parte de una manera de ser elaborada en común y sin saberlo por gentes de los cuatro rincones de la tierra que a la tremenda velocidad de unas pocas décadas aprendieron aquí a convivir, a respetarse, y a no aislarse en guetos.

Justamente esa “manera de ser”, ese impalpable que extrañan a muerte los expatriados y que buscan desesperadamente en la Internet, es nuestro ADN, lo que identifica a un argentino y lo hace reconocible por otro. No el color de la piel, ni la religión, ni cualquiera de esas señales que sí son fuente de discriminación en otras latitudes. Continuar leyendo “¡Discriminación!”

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