
Más allá de la naturaleza de los gobiernos que se sucedieron en la Argentina en el último medio siglo -dictatoriales o democráticos- hay una constante que los atraviesa sin pausa: el progresivo deterioro de las instituciones y el fortalecimiento proporcional de mafias de todo tamaño, que se apoderan de los resortes de poder en su propio beneficio.
La renuncia del fiscal de investigaciones administrativas Manuel Garrido, abrumado según sus propias palabras por el “cansancio de correr en dirección contraria”, significa la caída de otro muro de contención contra los corruptos. Y cuando se habla de corrupción en un país, se habla de corrupción en el estado, de corrupción política y burocrática.
Las mafias ganan por cansancio cuando el sostenimiento de las instituciones recae únicamente sobre las espaldas de personas individuales, sobre la tozudez y la fuerza de voluntad de quienes todavía creen que la función pública es un honor y no una oportunidad para la rapiña. Ganan por cansancio cuando la sociedad se desentiende del bien común, y no toma parte en su defensa. Continuar leyendo “El cansancio del fiscal”
