Las tres patas de la política

Pulverizados los partidos, la política argentina se sustenta sobre un precario trípode: los medios, las encuestas, los aparatos.

patas
Quienes se interesan por los vaivenes de la política argentina seguramente han visto ya el video donde el ex jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra aparece como director de una troupe de artistas de variedades que hacen el papel de vecinos alborozados con su gestión, y lo apoyan y alientan en sus nuevas ambiciones electorales. Todo en beneficio del periodista que lo entrevistaba en una recorrida callejera, y del público que después iba a ver ese reportaje por televisión.

La jugarreta de Ibarra repugna por lo burda, pero en sustancia no es demasiado distinta de las plazas o los teatros que el oficialismo llena con audiencias compradas, o de ciertos sucesos artificiales (media events, como se los conoce en inglés) montados por la oposición para ganar minutos o centímetros de atención en los medios. Casi diría que es el aspecto más visible de la nueva política o, mejor, de las nuevas condiciones en que se desenvuelve la actividad política.

El caso de Ibarra es apenas una instancia de grosero extravío por parte de un dirigente huérfano de partido, condición que comparte con la mayoría de los políticos de primera y segunda línea desde la larga crisis de representatividad que estalló a fin de siglo y virtualmente pulverizó a los partidos. Hoy la escena política argentina se despliega sobre un precario tinglado de tres patas que la sostiene y condiciona: los medios, las encuestas, y los “aparatos”. Continuar leyendo “Las tres patas de la política”

Califique este artículo

Calificaciones: 2; promedio: 5.

Sea el primero en hacerlo.

Hacia el 2011 por el 2009

Las aspiraciones presidenciales de Carrió y Macri pueden quedar comprometidas luego de las elecciones legislativas del 2009

Ante la percepción generalizada de que el ciclo Kirchner se termina, las elecciones de octubre, adelantadas para junio, parecen ya ahora, a fines de abril, cosa del pasado. Como si sus resultados no fuesen a cambiar mucho (o no importase si las cambian) las proporciones ideales: un tercio para el oficialismo, un tercio para el peronismo, un tercio para el radicalismo, excepto en la capital donde el oficialismo no cuenta. Cualquier cosa que no sea un triunfo arrollador en la provincia de... Continúa →

Califique este artículo

Calificaciones: 2; promedio: 5.

Sea el primero en hacerlo.

El renunciamiento

baston
Un intrigante drama humano se desarrolla frente a nuestros ojos en la Casa Rosada. La persona que obtuvo el mandato de los argentinos para gobernar el país hasta el 2011 ha declinado silenciosamente esas responsabilidades en favor de su esposo, que la precedió en el cargo, y se limita a hacer de portavoz de ese poder real y a cumplir con éxito cuestionable algunas funciones ceremoniales.

Ocupados como estamos en protegernos de los azotes que emanan de ese poder en las sombras, no alcanzamos a discernir, me parece, las dimensiones de ese drama, que ha convertido a la otrora aguerrida senadora por Santa Cruz, temible campeona de las ideas progresistas y denunciante implacable de las mañas de la vieja política, en una defensora sin crítica ni elocuencia de los desatinos de su marido.

¿Qué produjo esa mutación inexplicable en la presidente? ¿Qué puede inducir a alguien, no ya a abdicar el poder, sino a olvidar las ideas y los principios que defendió en sus largos años como legisladora nacional y provincial, a desplomarse en el momento culminante de su carrera política, a resignar su amor propio? El drama puede vestir la máscara de la tragedia o la de la comedia. ¿Cuál de ellas envuelve este renunciamiento de Cristina Fernández? Continuar leyendo “El renunciamiento”

Califique este artículo

Calificaciones: 2; promedio: 5.

Sea el primero en hacerlo.

El gabinete

gabinete
Tenemos un gabinete, y tenemos un jefe de gabinete. Lo que no tenemos, desde hace seis años, son reuniones de gabinete. Las reuniones de gabinete son el lugar donde se discuten las principales políticas públicas, se decide su puesta en marcha, y se evalúa su ejecución. El presidente fija los objetivos, los ministros son los encargados de llevarlos eficazmente a la práctica.

Las reuniones de gabinete son colectivas porque la mayoría de los problemas deben ser encarados desde diversas áreas de gobierno, y porque una mirada grupal ayuda a no dejar flancos descubiertos. Pero también son colectivas porque los ministros, que reciben abundante información de sus áreas de influencia, pueden alertar a sus colegas sobre asuntos que les incumben.

El gobierno Kirchner no celebra reuniones de gabinete. Esto puede ser la causa o la consecuencia de que carezca de políticas públicas. En todo caso, un ejecutivo decidido a gobernar por sí y para sí necesita rodearse de un elenco ministerial opaco y obediente. Desde el 2003, acontecimientos como la actual epidemia de dengue vienen tomando por sorpresa a un gabinete ineficaz y sin rumbo. Continuar leyendo “El gabinete”

Califique este artículo

Calificaciones: 1; promedio: 5.

Sea el primero en hacerlo.

Raúl Alfonsín (1927-2009)

alfonsin1
A Raúl Alfonsín le corresponde el hoy raro mérito de haber llegado a la presidencia movido por la honesta ambición de gobernar la Argentina según un determinado conjunto de ideas, y la responsabilidad de haber adoptado un repertorio conceptual que demostró ser inadecuado para encarar los difíciles problemas políticos, económicos y sociales que el país afrontaba en 1983.

Su firmeza de convicciones, y una admirable dosis de coraje cívico, le permitieron concretar el acto de gobierno que habría de marcar para siempre su gestión: el enjuiciamiento de las juntas militares. Pero esas mismas convicciones le impidieron encontrar el camino hacia la salud económica y el restañamiento del tejido social, desgarrado por décadas de enfrentamientos.

Aunque debió entregar el gobierno anticipadamente en un país incendiado por la hiperinflación y las revueltas populares, su nombre no ha quedado asociado al fracaso en la acción sino al esperanzador estímulo de la promesa, promesa de respeto por la ley, de unión nacional, de diálogo, de normalidad en un país que despertaba de la noche del terror y la humillación. Continuar leyendo “Raúl Alfonsín (1927-2009)”

Califique este artículo

Calificaciones: 0; promedio: 0.

Sea el primero en hacerlo.