La lucha continúa

Hugo Moyano multiplica sus aprietes para lograr la impunidad, y el gobierno parece ceder a ellos.

El líder camionero Hugo Moyano aparece frente a la opinión pública como una figura amenazadora y temible, una especie de capitanejo con caudales y tropa propia, que ronda el poder del estado decidido a empeñar sus recursos y movilizar estratégicamente su musculosa brigada de infantería mecanizada con el objetivo último de “quedarse con todo”.

Pero sus recientes bravatas lo muestran más bien como un hombre asustado. Empezó a asustarse cuando el bancario Juan José Zanola fue a parar a la cárcel, y se asustó todavía más cuando el ferroviario José Pedraza siguió la misma ruta, por razones levemente diferentes. Advirtió que los confortables tiempos de la impunidad sindical estaban tocando a su fin.

Es típico del hombre asustado volverse temerario, y doblar las apuestas. Moyano optó por adoptar un tono crecientemente amenazador, para inquietud del gobierno y de la sociedad. Y empezó con los aprietes, uno tras otro, convencido de que su poder sólo se alimenta del miedo que sea capaz de inspirar, en el gobierno y la sociedad. Continuar leyendo “La lucha continúa”

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Vargas Llosa, el sapo y la olla

Mario Vargas LLosa tiene la gentileza de advertir a los argentinos de sus errores, pero los “intelectuales” oficialistas lo repudian

El ejemplo es archiconocido: si se arroja un sapo a una olla con agua hirviendo, el sapo salta y se salva; si se pone al fuego la olla con agua fría y el sapo adentro, el sapo se amodorra con la tibieza inicial, pierde las fuerzas o la iniciativa para saltar cuando el agua quema, y muere cocinado. ¿Será posible avisarle al sapo antes de que sea tarde?

Y aún si alguien le avisara, ¿qué pasaría si al mismo tiempo otros bichos repudiaran a quien lanza el alerta y le dijeran al sapo de la olla que todo está bien, que el calorcito es mejor que el frío, y que más le vale cuidar ese abrigo que saltar a la intemperie? Probablemente, ablandado por la somnolencia y abrumado por las dudas, el pobre sapo se entregaría inerme a la cocción.

El escritor peruano Mario Vargas Llosa ha tenido varias veces la deferencia de lanzar el alerta, de avisarnos que estamos en la olla, o en el horno. Y cada vez, los “intelectuales” oficialistas han repudiado al mensajero y han tratado de convencernos de que sólo se trata de un tibio “baño de María”. Como ocurrió ahora a propósito de la próxima Feria Internacional del Libro. Continuar leyendo “Vargas Llosa, el sapo y la olla”

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La trampa de los dos partidos

El electorado puede volver a caer en octubre de 2011 en la misma trampa de alternancia bipartidaria que lo viene asfixiando desde hace medio siglo.

Una frase corriente, infundadamente atribuida a Einstein, dice que locura es hacer las mismas cosas una y otra vez, y esperar resultados diferentes. Cualquiera sea su origen, la observación derrocha sensatez y resulta particularmente útil cuando se trata de desbrozar el panorama con vistas a las elecciones presidenciales de octubre.

Desde hace más de medio siglo, peronistas y radicales han conducido con parejo entusiasmo el sorprendente proceso de la decadencia argentina, salpimentado con golpes de estado, primero militares y luego civiles, convocados o tolerados por sectores de un partido o el otro, y que no alteraron en ningún sentido la tendencia declinante.

Como la decadencia bien entendida empieza por casa, la Unión Cívica Radical y el Partido Justicialista son hoy escombros políticos. El justicialismo nunca se graduó como partido, y de movimiento de masas degeneró en aparato. El radicalismo, que alguna vez fue un partido, devino también en aparato: estructura cerrada, en provecho de sí misma. Continuar leyendo “La trampa de los dos partidos”

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La conspiración

Si las calamidades de fin de año respondieron a una conspiración, ésta nació en la incompetencia del oficialismo para gobernar.

El gobierno seguramente esperaba un fin de año con rutilantes titulares sobre las compras en los centros comerciales y las reservas en los lugares de veraneo. Pero la tipografía de gran tamaño estuvo en cambio dedicada a narrar una imprevista secuela de descalabros, que el oficialismo sólo atinó a atribuir a los malvados designios de una conspiración.

Desde diversos pupitres ministeriales se apuntó el dedo hacia los presuntos animadores de esa conjura: el centroderechista jefe de gobierno porteño Mauricio Macri y el peronista clásico Eduardo Duhalde, fortalecidos con el improbable auxilio de los fanáticos de la secta decimonónica Testigos de León Trotski, conocida aquí como Partido Obrero.

Sin embargo, cuando se repasan una por una las calamidades que arruinaron el último mes del año, se advierte que si hubo una conspiración, ésta nació –involuntariamente, es claro– en las entrañas del propio oficialismo, en su flagrante incompetencia para gobernar, incompetencia que el difunto creador del “modelo” disimulaba a fuerza de prepotencia y billetera. Continuar leyendo “La conspiración”

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Lucio García del Solar (1922-2010)

El embajador Lucio García del Solar fue el gestor de los principales logros diplomáticos argentinos en su disputa con Gran Bretaña por las islas Malvinas.

La carrera del embajador Lucio García del Solar estuvo inextricablemente ligada a los esfuerzos argentinos por recuperar la soberanía sobre las islas Malvinas por la vía diplomática: asociada a sus mejores logros antes de la guerra de 1982, y al control de daños posterior a un conflicto que nunca dejó de lamentar.

Fue el principal artífice de la resolución de las Naciones Unidas que desde 1965 insta a Gran Bretaña y la Argentina a negociar la disputa de soberanía, logró que esa resolución se mantuviera en pie a pesar de la guerra, y posteriormente condujo las conversaciones reservadas tendientes a restablecer las relaciones diplomáticas con Londres.

El nombre de García del Solar se inscribe junto a los de otros talentosos diplomáticos argentinos, cuya visión estratégica y pericia negociadora han quedado lamentablemente diluidas por la ausencia de políticas de estado y debate público en materia de relaciones exteriores, algo que el propio embajador denunció en más de una oportunidad. Continuar leyendo “Lucio García del Solar (1922-2010)”

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