Lucio García del Solar (1922-2010)

El embajador Lucio García del Solar fue el gestor de los principales logros diplomáticos argentinos en su disputa con Gran Bretaña por las islas Malvinas.

La carrera del embajador Lucio García del Solar estuvo inextricablemente ligada a los esfuerzos argentinos por recuperar la soberanía sobre las islas Malvinas por la vía diplomática: asociada a sus mejores logros antes de la guerra de 1982, y al control de daños posterior a un conflicto que nunca dejó de lamentar.

Fue el principal artífice de la resolución de las Naciones Unidas que desde 1965 insta a Gran Bretaña y la Argentina a negociar la disputa de soberanía, logró que esa resolución se mantuviera en pie a pesar de la guerra, y posteriormente condujo las conversaciones reservadas tendientes a restablecer las relaciones diplomáticas con Londres.

El nombre de García del Solar se inscribe junto a los de otros talentosos diplomáticos argentinos, cuya visión estratégica y pericia negociadora han quedado lamentablemente diluidas por la ausencia de políticas de estado y debate público en materia de relaciones exteriores, algo que el propio embajador denunció en más de una oportunidad. Continuar leyendo “Lucio García del Solar (1922-2010)”

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Cristina 2011

La presidente ha adoptado un discurso moderado, ha promovido medidas tendientes a contener la inflación y favorecer el flujo de inversiones, y las encuestas la favorecen: sólo un imprevisto podría impedirle la reelección en el 2011.

Ya ha transcurrido un mes desde la desaparición de Néstor Kirchner, y lo único que cabe decir es que su ausencia se ha sentido más en las filas de la oposición que entre sus seguidores. Resulta evidente que el oficialismo ha superado la emergencia, incluso se ha fortalecido en ella, y ha dado un duro mentís a quienes pronosticaban un vacío de poder.

No es posible asegurar que algo sustancial haya cambiado o esté por cambiar en el gobierno. Se puede conjeturar, en cambio, que la presidente, al ver que la oposición le facilita tanto las cosas, haya considerado preferible combinar las armas tradicionales del kirchnerismo –intransigencia, apriete, cooptación de voluntades– con unos gramos de sentido común.

Cristina Fernández, ahora desprovista del consejo y del soporte político que le daba su esposo, ha dado varios pasos inteligentes encaminados a transitar el 2011 de la mejor manera posible, preservar el caudal de simpatía popular que cosechó tras la pérdida sufrida, y llegar con buen viento al comicio de octubre. Las encuestas, y la falta de alternativas, le prometen éxito. Continuar leyendo “Cristina 2011”

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La bofetada

El comportamiento de oficialismo y oposición en la discusión del presupuesto es una bofetada para las esperanzas ciudadanas de una dirigencia política responsable.

La bofetada de la que fuimos testigos estos días en el Congreso fue sonora, contundente y dolorosa. Y no hablo del episodio de femenina indignación que impulsó a una diputada a poner en su lugar a un colega de boca suelta e insidiosa. Me refiero a la bofetada que una clase política sin norte ni ideas infligió a la ciudadanía que les confió su representación.

El debate, si es que se le puede llamar así, sobre el presupuesto nacional para el año entrante exhibió en todo el hemiciclo de la cámara baja lo peor de la vida política nacional: desconcierto, incompetencia, incapacidad para el diálogo, carencia de imaginación, mala fe, deslealtad, ausencia de espíritu republicano, endeblez ética, violencia verbal y física.

La bofetada que menciono echó por tierra toda esperanza de un tránsito sereno hacia las elecciones del 2011, toda esperanza de un cambio de temperamento en la intransigencia arbitraria del oficialismo tras la muerte de su inspirador, toda esperanza de una oposición en condiciones de proponer al electorado una alternativa creíble en el comicio venidero. Continuar leyendo “La bofetada”

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Emilio Eduardo Massera (1925-2010)

Un personaje inescrupuloso y violento cuya llegada a posiciones de poder revela la falta de controles en las instituciones argentinas

Emilio Eduardo Massera fue un personaje inescrupuloso y violento cuya condición de tal no le significó un obstáculo, antes bien le allanó el camino, para llegar al más alto nivel de la Armada argentina y para conducir los destinos del país como integrante de la junta militar que con apoyo civil tomó el poder en 1976.

Revisar su trayectoria en términos políticos parece una banalización de algo que excede de lejos esas categorías; incluso describirlo como psicópata parece un acto de excesiva benevolencia. Hablar de Massera llama más bien a reflexionar sobre la existencia del mal, y su encarnación en personas que lo representan en todo su horror revulsivo.

Pero este mismo planteo resulta demasiado abstracto, demasiado filosófico. Hablar de Massera exige reflexionar sobre cómo la sociedad argentina pudo permitir que una persona capaz de violar uno por uno los diez mandamientos alcanzara los niveles de responsabilidad institucional que alcanzó. Esta es, me parece, la cuestión de fondo. Continuar leyendo “Emilio Eduardo Massera (1925-2010)”

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Llenar el vacío

La presidente debe asumir plenamente la conducción del país, y la jefatura del justicialismo, y la oposición ofrecer a la ciudadanía algo más que una alternativa al estilo del ex presidente fallecido.

Esta semana se inicia una nueva, imprevista etapa en la vida política e institucional argentina, determinada por la súbita desaparición de Néstor Kirchner. La presidente deberá asumir plenamente la conducción del país, y tal vez la jefatura del justicialismo, y la oposición deberá ofrecer a la ciudadanía algo más que una alternativa al estilo del ex presidente fallecido.

En ambos planos, el vacío que genera la ausencia de Kirchner puede llenarse de manera tumultuosa y arrebatada, como un remolino de aguas que encuentran un cauce inesperado, o de forma ordenada e inteligente. Para el país, la diferencia es crucial y depende de la serenidad y sabiduría con que la clase política sepa interpretar el momento institucional y social.

Sin embargo, cualquier intento de avizorar el nuevo diseño del tablero político –esto hay que tenerlo en claro– terminará por arrojar más interrogantes que certezas. Entre nosotros, la política ha pasado a depender más de las personalidades que de los partidos, y resulta mucho más difícil prever el comportamiento de las personas que el de las organizaciones. Continuar leyendo “Llenar el vacío”

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