Mercedes Sosa (1935-2009)

La “Negra” Sosa le dio su voz a una o dos generaciones, en la Argentina pero también en el resto del continente, que colocaron sus ideales y sus esperanzas en un progresismo social con identidad latinoamericana.

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Mercedes Sosa era dueña de una voz privilegiada, un instrumento personalísimo que educó y perfeccionó a lo largo de su carrera para llevar su arte desde la gran plataforma de Cosquín hasta el Carnegie Hall de Nueva York o el Olympia de París, y convertirse en emblema de la música popular argentina y latinoamericana.

“Yo sé lo que canto y para qué lo hago”, dijo una vez, implicando que su repertorio no era elegido al azar, o según la conveniencia de su timbre, sino que las suyas eran “canciones con fundamento”, como se tituló su primer disco, y también canciones con un propósito que no necesitó hacer explícito: sus convicciones siempre fueron bien conocidas.

La “Negra” Sosa le dio su voz a una o dos generaciones, en la Argentina pero también en el resto del continente, que colocaron sus ideales y sus esperanzas en un progresismo social con identidad latinoamericana. Ese público le fue leal, y ella devolvió esa lealtad, presente su canto en los momentos de lucha, de repliegue, de resurrección y de fracaso. Continuar leyendo “Mercedes Sosa (1935-2009)”

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“El secreto de sus ojos”

La penumbra de la memoria y la luz reveladora de la mirada dominan las imágenes de esta película que, con algunas incoherencias narrativas y psicológicas, pero con una cinematografía potente y cautivadora, muestra sin juzgar, propone sin aleccionar.

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Improvisado comentarista de cine, Mariano Grondona dijo que “El secreto de sus ojos” le había gustado porque los personajes se comportaban de manera normal. “Reaccionan como reaccionaría cualquiera de nosotros”, observó. Tal vez haya que buscar en esa “normalidad” el imán que atrajo a un millón y medio de personas a las salas donde se exhibe esta película.

La normalidad de “El secreto…” es casi una anormalidad en el relato argentino posterior a la dictadura: los protagonistas no teorizan sobre sí mismos, actúan y expresan sus sentimientos como cualquiera; no los mueven razones o principios, sino las más comunes pasiones humanas. No demuestran una tesis, no señalan culpables. No son excepcionales en ningún sentido. Se limitan a vivir, que no es poco.

La historia ocurre en 1999 y en 1974, en el comienzo de los años de plomo, momento apenas señalado por la aparición de Isabel Perón en la pantalla de un televisor. El crimen que anuda los conflictos de la historia tiene que ver con la impunidad de esos años. Continuar leyendo ““El secreto de sus ojos””

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Piqueteros

Cada piquete que corta una calle es una prueba flagrante de la ausencia del estado, una inoperancia crónica, causa fundamental del nuevo fenómeno de la exclusión.

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Cuando un piquete obstruye el tránsito, el afectado tamborilea los dedos impaciente sobre el aro del volante, calcula cómo la inesperada detención va a afectar sus tareas del día, y maldice la ausencia del estado. Hasta cierto punto tiene razón: cada piquete que corta una calle es una prueba flagrante de inoperancia estatal.

Para el frustrado automovilista esa ausencia del estado se hace evidente en la falta de una fuerza de orden público que desaloje a los manifestantes y libere la circulación. Pero el estado estuvo ausente mucho antes, al desatender o ignorar las causas que impulsan a una cantidad de personas a salir a la calle y bloquear el tránsito con su cuerpo.

Por su sola presencia, el piquete denuncia la ineficacia de alguno de los poderes del estado, una inoperancia crónica, que ha colmado la capacidad de espera y de tolerancia de la gente; una sordera insoportable, que empuja a los des-esperados a un paso extremo para hacerse oir. Un piquete es un testimonio inapelable de fracaso. Continuar leyendo “Piqueteros”

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Juntando mugre

El conflicto de Kraft ha mostrado a una empresa extranjera con escasa disposición para cumplir con las leyes argentinas, un estado sin voluntad o sin capacidad para hacerlas cumplir, una dirigencia gremial corrupta, y unos trabajadores librados a su suerte.

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“La policía es la pala que viene a juntar la mugre”, dijo el comisario Salvador Baratta, quien comandó la operación de desalojo de la planta de Kraft. Explicaba que cuando su institución tiene que intervenir, en cualquier caso, es porque otras instancias dirigentes de la sociedad han fracasado en el ejercicio de sus responsabilidades.

Los fracasos acumulados en 40 días de conflicto en la empresa estadounidense son muchos, y abarcan a la propia empresa, al gremio de la alimentación, a la CGT, a los ministerios de trabajo de la Nación y de la provincia de Buenos Aires, y finalmente a los gobiernos de la Nación y de la provincia.

El conflicto ha mostrado a una empresa extranjera con escasa disposición para cumplir con las leyes argentinas, un estado sin voluntad o sin capacidad para hacerlas cumplir, una dirigencia gremial corrupta (esto no es novedad), y unos trabajadores librados a su suerte. El desalojo de la planta no resolvió gran cosa, pero sentó precedentes ominosos. Continuar leyendo “Juntando mugre”

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Metidos en Honduras

El regreso de Manuel Zelaya sume a Honduras en una seria crisis política, satisface a Hugo Chávez y deja en incómoda situación a Brasil, confundido en su pretensión de liderazgo regional.

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El regreso a Tegucigalpa del presidente depuesto Manuel Zelaya sumió a Honduras en una grave crisis política, y dejó a Brasil -voluntario o involuntario anfitrión del viajero- mal parado en su pretensión de asumir el liderazgo de la región. Esta situación le otorga una doble satisfacción política al venezolano Hugo Chávez, animado por similares ambiciones.

La cadena de televisión bolivariana Telesur fue la primera en dar la noticia al mundo, y de inmediato un Chávez muy enterado hizo un relato épico del regreso de Zelaya. Éste sin embargo prefirió la lírica para explicarlo: “Dios hace milagros y ciega a quien no quiere verlos y realmente puede hacer mil proezas, estrategias, vencer mil obstáculos”, dijo.

Roberto Micheletti, el presidente de facto de Honduras, optó decididamente por la prosa más descarnada: “Zelaya no se mueve sin el apoyo de Chávez”, dijo. “Esto está patrocinado por Hugo Chávez”. Y agregó: “No hay forma de que [Zelaya] vuelva a la presidencia, pero él está bajo la influencia de Chávez”. Continuar leyendo “Metidos en Honduras”

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