Juntando mugre

El conflicto de Kraft ha mostrado a una empresa extranjera con escasa disposición para cumplir con las leyes argentinas, un estado sin voluntad o sin capacidad para hacerlas cumplir, una dirigencia gremial corrupta, y unos trabajadores librados a su suerte.

kfa

“La policía es la pala que viene a juntar la mugre”, dijo el comisario Salvador Baratta, quien comandó la operación de desalojo de la planta de Kraft. Explicaba que cuando su institución tiene que intervenir, en cualquier caso, es porque otras instancias dirigentes de la sociedad han fracasado en el ejercicio de sus responsabilidades.

Los fracasos acumulados en 40 días de conflicto en la empresa estadounidense son muchos, y abarcan a la propia empresa, al gremio de la alimentación, a la CGT, a los ministerios de trabajo de la Nación y de la provincia de Buenos Aires, y finalmente a los gobiernos de la Nación y de la provincia.

El conflicto ha mostrado a una empresa extranjera con escasa disposición para cumplir con las leyes argentinas, un estado sin voluntad o sin capacidad para hacerlas cumplir, una dirigencia gremial corrupta (esto no es novedad), y unos trabajadores librados a su suerte. El desalojo de la planta no resolvió gran cosa, pero sentó precedentes ominosos. Continuar leyendo “Juntando mugre”

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