Una teoría conspirativa

El cinematográfico relato oficial de los Estados Unidos sobre las acciones que les permitieron verse cara a cara con su enemigo público número uno, Osama bin Laden, presenta tantos cabos sueltos e incongruencias como los tuvo en su momento el relato de los hechos ocurridos en aquel fatídico 11 de septiembre de 2001, cuya responsabilidad última se atribuye a Osama.

Las más caprichosas teorías conspirativas suelen florecer en los resquicios de la información incompleta o distorsionada: eso ocurrió hace 10 años y va a ocurrir nuevamente ahora. Lo que resulta atroz para el ciudadano común es que alguna de esas teorías va a estar cercana a la verdad, pero tal vez nunca pueda saber a ciencia cierta cuál.

La operación de inteligencia que condujo al escondite de Osama pudo haber sido brillante, como pudo haberlo sido la acción militar desarrollada en consecuencia, pero la manera como la Casa Blanca presentó el caso a la opinión pública de su país y del mundo ha sido de una chapuza increíble. Por ahora, la única certeza es que Osama desapareció de la escena mundial. Continuar leyendo “Una teoría conspirativa”

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Injerencia arrogante y racista

La intervención extranjera en Libia, como pasa siempre, habrá de dejar las cosas peor de lo que están

Resulta por lo menos curioso que las naciones que se presentan al mundo como los adalides de la libertad, como los grandes impugnadores de la intervención, tanto política como económica, sean justamente los reiterados agentes de las acciones armadas para remediar o corregir reales o supuestos desaguisados en terceros países.

La intervención, armada o desarmada, de poderes externos en los asuntos internos de un país, como la que en estos momentos se está desarrollando en Libia, es algo que repugna a la conciencia nacional en cualquier parte del mundo, y mucho más en aquellos lugares que durante largo tiempo soportaron los ultrajes del colonialismo.

Estas injerencias pueden, y merecen, ser condenadas justamente como expresiones tardías de una voluntad imperial, como exhibiciones obscenas de arrogancia y racismo, como hipócritas maniobras para asegurarse el control de materias primas o territorios estratégicos, pero sobre todo merecen ser condenadas por su torpeza e inutilidad. Continuar leyendo “Injerencia arrogante y racista”

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Lucio García del Solar (1922-2010)

El embajador Lucio García del Solar fue el gestor de los principales logros diplomáticos argentinos en su disputa con Gran Bretaña por las islas Malvinas.

La carrera del embajador Lucio García del Solar estuvo inextricablemente ligada a los esfuerzos argentinos por recuperar la soberanía sobre las islas Malvinas por la vía diplomática: asociada a sus mejores logros antes de la guerra de 1982, y al control de daños posterior a un conflicto que nunca dejó de lamentar.

Fue el principal artífice de la resolución de las Naciones Unidas que desde 1965 insta a Gran Bretaña y la Argentina a negociar la disputa de soberanía, logró que esa resolución se mantuviera en pie a pesar de la guerra, y posteriormente condujo las conversaciones reservadas tendientes a restablecer las relaciones diplomáticas con Londres.

El nombre de García del Solar se inscribe junto a los de otros talentosos diplomáticos argentinos, cuya visión estratégica y pericia negociadora han quedado lamentablemente diluidas por la ausencia de políticas de estado y debate público en materia de relaciones exteriores, algo que el propio embajador denunció en más de una oportunidad. Continuar leyendo “Lucio García del Solar (1922-2010)”

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Un problema de gravedad

El caso de Gualeguaychú refleja las penurias de una población desamparada por el estado, la dirigencia y sus propios compatriotas.

La asamblea ciudadana de Gualeguaychú levantó esta semana el bloqueo de un puente internacional que había impuesto hace más de tres años como forma de protesta y presión contra el emplazamiento inconsulto en territorio uruguayo de una gigantesca y potencialmente contaminante fábrica de celulosa, justo frente a un balneario y sitio turístico argentino.

Los habitantes de esa ciudad entrerriana habían decidido el bloqueo del puente después de haber transitado sin éxito durante cuatro años todos los carriles institucionales municipales, provinciales y nacionales. Iniciaron su acción con el coraje y empeño de una gesta patriótica, pero lo hicieron tarde: la chimenea de la planta ya se levantaba ominosa en el horizonte.

Un esperado fallo de la Corte Internacional reconoció las tropelías orientales, pero no objetó el funcionamiento de la fábrica. Desamparados por el estado, abandonados a su suerte por la indiferencia o la condena de la llamada clase dirigente y de la mayoría de sus compatriotas, los de Gualeguaychú ahora sólo aspiran a reducir los daños. Su penuria es la del país todo. Continuar leyendo “Un problema de gravedad”

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Helen Thomas en la hoguera

Helen Thomas, decana de la prensa estadounidense, fue despedida de su trabajo a los 89 años, por opinar sobre el estado de Israel.

El nombre de Helen Thomas tal vez no signifique mucho para el público en general, especialmente fuera de los Estados Unidos. Pero cualquier periodista del mundo occidental reconoce en esa mujer un ejemplo vivo de la modesta dignidad de su profesión, consistente en una simple amalgama de honestidad intelectual y coraje personal.

Decana de los periodistas acreditados ante la Casa Blanca, Thomas se ganó a lo largo de más de medio siglo un lugar de privilegio en su sala de prensa, una silla en la primera fila desde la cual puso en aprietos con sus preguntas sin concesiones a todos los presidentes desde Dwight Eisenhower hasta Barack Obama.

Esta semana, la policía del pensamiento le tendió una celada, unos fiscales sin escrúpulos formularon apresuradas acusaciones, y un tribunal sin rostro, apoyándose en el código de la corrección política, la inmoló en la hoguera por haber cometido el más novedoso de los delitos, el delito de opinión. Esta semana, a los 89 años, Helen Thomas se quedó sin trabajo. Continuar leyendo “Helen Thomas en la hoguera”

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