Siete mujeres, y una

He aquí brevemente expuestas las historias de un puñado de mujeres cuyos nombres aparecieron en las noticias en los últimos días. No todos los episodios que las tienen como protagonistas están relacionados con cuestiones de género; en todos, en cambio, se advierte la acción del Estado, o la falta de ella.

Los acontecimientos que llevaron a estas mujeres a los titulares de los diarios ponen más bien de relieve el desamparo en que se encuentran en tanto ciudadanas de la República Argentina, condición que comparten con hombres, niños y ancianos. Desamparo que en algunos casos se ve agravado por su condición de mujeres.

En ese contexto, no es posible pasar por alto que la Argentina está presidida por una mujer, que hace de la cuestión de género un tema permanente de sus discursos y que gobierna bajo la advocación de Evita, cuya imagen coloca como fondo cada vez que encabeza un acto público en la Casa de Gobierno. Continuar leyendo “Siete mujeres, y una”

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Un problema de gravedad

El caso de Gualeguaychú refleja las penurias de una población desamparada por el estado, la dirigencia y sus propios compatriotas.

La asamblea ciudadana de Gualeguaychú levantó esta semana el bloqueo de un puente internacional que había impuesto hace más de tres años como forma de protesta y presión contra el emplazamiento inconsulto en territorio uruguayo de una gigantesca y potencialmente contaminante fábrica de celulosa, justo frente a un balneario y sitio turístico argentino.

Los habitantes de esa ciudad entrerriana habían decidido el bloqueo del puente después de haber transitado sin éxito durante cuatro años todos los carriles institucionales municipales, provinciales y nacionales. Iniciaron su acción con el coraje y empeño de una gesta patriótica, pero lo hicieron tarde: la chimenea de la planta ya se levantaba ominosa en el horizonte.

Un esperado fallo de la Corte Internacional reconoció las tropelías orientales, pero no objetó el funcionamiento de la fábrica. Desamparados por el estado, abandonados a su suerte por la indiferencia o la condena de la llamada clase dirigente y de la mayoría de sus compatriotas, los de Gualeguaychú ahora sólo aspiran a reducir los daños. Su penuria es la del país todo. Continuar leyendo “Un problema de gravedad”

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