Una teoría conspirativa

El cinematográfico relato oficial de los Estados Unidos sobre las acciones que les permitieron verse cara a cara con su enemigo público número uno, Osama bin Laden, presenta tantos cabos sueltos e incongruencias como los tuvo en su momento el relato de los hechos ocurridos en aquel fatídico 11 de septiembre de 2001, cuya responsabilidad última se atribuye a Osama.

Las más caprichosas teorías conspirativas suelen florecer en los resquicios de la información incompleta o distorsionada: eso ocurrió hace 10 años y va a ocurrir nuevamente ahora. Lo que resulta atroz para el ciudadano común es que alguna de esas teorías va a estar cercana a la verdad, pero tal vez nunca pueda saber a ciencia cierta cuál.

La operación de inteligencia que condujo al escondite de Osama pudo haber sido brillante, como pudo haberlo sido la acción militar desarrollada en consecuencia, pero la manera como la Casa Blanca presentó el caso a la opinión pública de su país y del mundo ha sido de una chapuza increíble. Por ahora, la única certeza es que Osama desapareció de la escena mundial. Continuar leyendo “Una teoría conspirativa”

Califique este artículo

Calificaciones: 1; promedio: 5.

Sea el primero en hacerlo.