Gestos

El poder es el poder, y es la representación digamos teatral del poder. El poder tiene sus escenarios (palacios ejecutivos, legislativos o judiciales), su utilería (sillones, bandas, bastones, escudos, estrados, bancas, incluso togas y pelucas), su gestualidad (mensajes públicos, sesiones, encuentros cimeros). Hay una cualidad especial en esta foto de la presidente Cristina Fernández en el momento de ingresar al palacio del Elíseo para una reunión de trabajo con su par francés... Continúa →

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Kirchnerismo 2.0

Cristina Fernández resolvió finalmente aspirar a un segundo mandato; eligió a Amado Boudou como compañero de fórmula, y le impuso al gobernador bonaerense Daniel Scioli la figura de Gabriel Mariotto como aspirante a vice. Estas dos decisiones alcanzan para que los argentinos sepamos qué país nos espera si la presidente resulta reelecta.

Boudou fue el impulsor de la confiscación de las jubilaciones privadas y del uso de las reservas del Banco Central, que sostienen el valor de nuestra moneda, para cualquier fin. Mariotto fue el piloto de la ley de medios audiovisuales, concebida con el doble propósito de desarticular al grupo Clarín y asegurarle al oficialismo y sus adictos masiva presencia en radio y televisión.

Si a esto se suma la manera como el gobierno supervisó el armado de las listas de candidatos de muchos gobernadores e intendentes (que se lo permitieron), nos encontramos con el rostro familiar del kirchnerismo: arbitrariedad, prepotencia, humillación. Pero Cristina no es Néstor, y va a aportar lo suyo a la nueva etapa del “proyecto”: kirchnerismo recargado, kirchnerismo 2.0. Continuar leyendo “Kirchnerismo 2.0”

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El tren de las 3 y 10 a octubre

Tiroteo en OK Corral

Aunque falta medio año completo para las elecciones presidenciales de octubre, el clima político se va cargando progresivamente de tensión como en esas películas del oeste donde la suma de pequeños incidentes preludia el inevitable duelo final entre dos antagonistas dominantes cuyo perfil se va construyendo a medida que avanza la acción.

La transitada hipótesis de los tres tercios, que pronosticaba una pareja contienda entre kirchneristas, peronistas y radicales, parece quedar en el olvido. El oficialismo busca la polarización, la oposición no la desdeña, la sociedad se acomoda: en las elecciones de Catamarca, Chubut y Salta, la polarización arrastró a más del 70 por ciento de los votantes.

A la hora señalada, iremos a votar como un país dividido, seguramente más movidos por el rechazo que por el entusiasmo: contra el populismo kirchnerista o contra la derecha liberal, según la simplificación que cada bando hará del adversario. El enfrentamiento será duro, especialmente en la calle, y el resultado doloroso, porque gane quien gane el país quedará más dividido. Continuar leyendo “El tren de las 3 y 10 a octubre”

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Del dicho al hecho

Tras la muerte de su esposo, Cristina Fernández exhibió el tono amortiguado que le imponían sus sentimientos en esa circunstancia extrema, y esa gestualidad, comprensible y compartible, le atrajo la simpatía del público. Mucho más dirigida a la persona que a las políticas que esa persona encarna desde la primera magistratura.

Aprovechando esa corriente, la presidente invariablemente incluyó en sus mensajes referencias a la unidad nacional, a la necesidad de articular vínculos entre los distintos sectores de la sociedad, de generar un proyecto colectivo capaz de “profundizar e institucionalizar” lo realizado por el gobierno que se inició en el 2003.

“No vine para dividir, vine para unir a los argentinos tras un proyecto nacional”, afirmó esta semana en Córdoba. Sin embargo, toda una secuencia de episodios que arrancó tan pronto se reanudó la actividad política tras el receso estival demuestra que en el propio entorno presidencial hay muchos que no prestan atención a la mandataria. Continuar leyendo “Del dicho al hecho”

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La conspiración

Si las calamidades de fin de año respondieron a una conspiración, ésta nació en la incompetencia del oficialismo para gobernar.

El gobierno seguramente esperaba un fin de año con rutilantes titulares sobre las compras en los centros comerciales y las reservas en los lugares de veraneo. Pero la tipografía de gran tamaño estuvo en cambio dedicada a narrar una imprevista secuela de descalabros, que el oficialismo sólo atinó a atribuir a los malvados designios de una conspiración.

Desde diversos pupitres ministeriales se apuntó el dedo hacia los presuntos animadores de esa conjura: el centroderechista jefe de gobierno porteño Mauricio Macri y el peronista clásico Eduardo Duhalde, fortalecidos con el improbable auxilio de los fanáticos de la secta decimonónica Testigos de León Trotski, conocida aquí como Partido Obrero.

Sin embargo, cuando se repasan una por una las calamidades que arruinaron el último mes del año, se advierte que si hubo una conspiración, ésta nació –involuntariamente, es claro– en las entrañas del propio oficialismo, en su flagrante incompetencia para gobernar, incompetencia que el difunto creador del “modelo” disimulaba a fuerza de prepotencia y billetera. Continuar leyendo “La conspiración”

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