¿Me permite ser pesimista? Nuestro país está mal acostumbrado a ese juego de luces y sombras, que seduce por su aparente facilidad. Involucrarse en la lucha cotidiana para evitar que nuestro país siga cayendo cada vez más abajo requiere un gran esfuerzo permanente, en todos los ámbitos de nuestra vida.
No se puede “amar Buenos Aires” y sacar al perro para que haga lo suyo en la vereda; no se puede “defender la educación pública” y empapelar los frentes de las escuelas con carteles de campaña; no se puede “creer en un futuro mejor” y especular con comprar un televisor en cuotas, para que con el tiempo, la pérdida de valor de nuestra moneda esfume lo adeudado. Es contradictorio. Pero por sobre todo es estúpido. Es como creer en la magia. La deuda se evapora y nadie paga la cuenta.
El Kirchnerismo es como una franquicia berreta de vocación política. Con sólo reenviar unos mails con Nestor disfrazado de Eternauta, o apoyar acaloradamente cualquier consigna debidamente arengada, el habitante promedio puede sentir que se involucra en el destino de su país, sin pensar ni -de hecho- intervenir demasiado. En las próximas elecciones, muchos votarán al oficialismo convencidos de que le hacen un servicio a la Patria. Y seguirán comiendo su “combo”, felices, seguros de estar disfrutando de un asado.
Impecable. Comparto su pesimismo. Y suscribo 100 x 100 lo de la “franquicia berreta de vocación política”. Gracias por compartir sus reflexiones en este sitio.
La omisión del canal oficial de toda información referente a los incidentes luego del partido del domingo en el Monumental es un claro ejemplo del dicurso falaz y manipulado al que Ud. refiere..no sea cosa de dejar en evidencia que fue errada la decisión de jugar a puertas abiertas, o bien fue errado el operativo desplegado para contener a un público al que de antemano se sabía enfurecido.
Esa clase de manipulación de la información es la que persigue la ley de medios de Gabriel Mariotto. En cuanto a lo ocurrido en River, el gran fracaso corresponde al operativo de seguridad, que no fue capaz de apartar al medio millar de vándalos que merodeaba el estadio desde antes que terminara el encuentro, ni de evitar los delitos comunes contra la propiedad en el barrio de Núñez.
Buena nota. Quería agregar que, como ha pasado con gobiernos anteriores, la soberbia, el egocentrismo y la incapacidad de consensuar hará que, en el posible próximo mandato de Cristina, no se hagan los cambios necesarios como los que citás en la nota (sacar los subsidios, bajar la inflación, etc). Por el contrario, claramente anuncian la profundización del modelo, que no es otra cosa que seguir estirando la cuerda…
El “modelo” está agotado. Algunas cosas que se hicieron, se hicieron bien, pero muchas otras necesitan de otro rumbo y otra gente más capacitada. Votar nuevamente a Cristina resultará igual que haber votado a Menem para su reelección. Seguir navegando por el río cuando se ve la proximidad de la cascada es una estupidez.
No se ustedes pero yo prefiero bueno por conocer que malo conocido.
Estoy de acuerdo con su conclusión. No deberíamos tener miedo al cambio, y menos cuando se advierte que un ciclo está agotado. De todos modos, creo que si el gobierno llega a conseguir un nuevo mandato va a tener que hacer esos cambios económicos porque la cuerda ya no da para más. Gracias por visitar este sitio.
¿Me permite ser pesimista? Nuestro país está mal acostumbrado a ese juego de luces y sombras, que seduce por su aparente facilidad. Involucrarse en la lucha cotidiana para evitar que nuestro país siga cayendo cada vez más abajo requiere un gran esfuerzo permanente, en todos los ámbitos de nuestra vida.
No se puede “amar Buenos Aires” y sacar al perro para que haga lo suyo en la vereda; no se puede “defender la educación pública” y empapelar los frentes de las escuelas con carteles de campaña; no se puede “creer en un futuro mejor” y especular con comprar un televisor en cuotas, para que con el tiempo, la pérdida de valor de nuestra moneda esfume lo adeudado. Es contradictorio. Pero por sobre todo es estúpido. Es como creer en la magia. La deuda se evapora y nadie paga la cuenta.
El Kirchnerismo es como una franquicia berreta de vocación política. Con sólo reenviar unos mails con Nestor disfrazado de Eternauta, o apoyar acaloradamente cualquier consigna debidamente arengada, el habitante promedio puede sentir que se involucra en el destino de su país, sin pensar ni -de hecho- intervenir demasiado. En las próximas elecciones, muchos votarán al oficialismo convencidos de que le hacen un servicio a la Patria. Y seguirán comiendo su “combo”, felices, seguros de estar disfrutando de un asado.
Impecable. Comparto su pesimismo. Y suscribo 100 x 100 lo de la “franquicia berreta de vocación política”. Gracias por compartir sus reflexiones en este sitio.
La omisión del canal oficial de toda información referente a los incidentes luego del partido del domingo en el Monumental es un claro ejemplo del dicurso falaz y manipulado al que Ud. refiere..no sea cosa de dejar en evidencia que fue errada la decisión de jugar a puertas abiertas, o bien fue errado el operativo desplegado para contener a un público al que de antemano se sabía enfurecido.
Esa clase de manipulación de la información es la que persigue la ley de medios de Gabriel Mariotto. En cuanto a lo ocurrido en River, el gran fracaso corresponde al operativo de seguridad, que no fue capaz de apartar al medio millar de vándalos que merodeaba el estadio desde antes que terminara el encuentro, ni de evitar los delitos comunes contra la propiedad en el barrio de Núñez.
Buena nota. Quería agregar que, como ha pasado con gobiernos anteriores, la soberbia, el egocentrismo y la incapacidad de consensuar hará que, en el posible próximo mandato de Cristina, no se hagan los cambios necesarios como los que citás en la nota (sacar los subsidios, bajar la inflación, etc). Por el contrario, claramente anuncian la profundización del modelo, que no es otra cosa que seguir estirando la cuerda…
El “modelo” está agotado. Algunas cosas que se hicieron, se hicieron bien, pero muchas otras necesitan de otro rumbo y otra gente más capacitada. Votar nuevamente a Cristina resultará igual que haber votado a Menem para su reelección. Seguir navegando por el río cuando se ve la proximidad de la cascada es una estupidez.
No se ustedes pero yo prefiero bueno por conocer que malo conocido.
Estoy de acuerdo con su conclusión. No deberíamos tener miedo al cambio, y menos cuando se advierte que un ciclo está agotado. De todos modos, creo que si el gobierno llega a conseguir un nuevo mandato va a tener que hacer esos cambios económicos porque la cuerda ya no da para más. Gracias por visitar este sitio.