
Cristina Fernández resolvió finalmente aspirar a un segundo mandato; eligió a Amado Boudou como compañero de fórmula, y le impuso al gobernador bonaerense Daniel Scioli la figura de Gabriel Mariotto como aspirante a vice. Estas dos decisiones alcanzan para que los argentinos sepamos qué país nos espera si la presidente resulta reelecta.
Boudou fue el impulsor de la confiscación de las jubilaciones privadas y del uso de las reservas del Banco Central, que sostienen el valor de nuestra moneda, para cualquier fin. Mariotto fue el piloto de la ley de medios audiovisuales, concebida con el doble propósito de desarticular al grupo Clarín y asegurarle al oficialismo y sus adictos masiva presencia en radio y televisión.
Si a esto se suma la manera como el gobierno supervisó el armado de las listas de candidatos de muchos gobernadores e intendentes (que se lo permitieron), nos encontramos con el rostro familiar del kirchnerismo: arbitrariedad, prepotencia, humillación. Pero Cristina no es Néstor, y va a aportar lo suyo a la nueva etapa del “proyecto”: kirchnerismo recargado, kirchnerismo 2.0. Continuar leyendo “Kirchnerismo 2.0”