
El presidente Barack Obama propuso a la ciudadana estadounidense Sonia Sotomayor para ocupar un sillón vacante en la Corte Suprema de su país, y el anuncio se convirtió en una noticia internacional que la prensa argentina recogió puntualmente, sea con despachos de agencia sea con envíos de sus corresponsales.
Lo que ninguno de los medios locales hizo es explicar por qué esa postulación, sin duda importante para los Estados Unidos por sus implicaciones políticas internas como lo sería una situación similar para nuestro país, adquiere una relevancia tan singular que la mayor parte de la prensa del mundo entiende que debe tomar nota de ella.
La clave de esa relevancia aparece en los adjetivos “latina” o “hispana” que invariablemente acompaña el nombre de Sotomayor en los despachos, y que los corresponsales incluyen con toda naturalidad cuando en realidad son un reflejo estridente del hondo racismo de la sociedad norteamericana. Decir una cosa sin subrayar la otra es pura y simple desinformación. Continuar leyendo “Celebración del racismo”


