En las cercanías del Riachuelo personas de muy pobre educación que viven hacinadas en casuchas miserables reclaman al estado una vivienda digna; en el barrio de Belgrano, personas mucho mejor educadas y con sus necesidades básicas satisfechas reclaman al estado que se haga cargo de una sala de cine arte, obligada a cerrar por falta de espectadores. Son estratos sociales diferentes pero, sometidos ambos a casi un siglo de adoctrinamiento populista progresista, en el sur y en el norte de la... Continúa →
Categoría: Sociedad
Héroes de Malvinas
La detestable dictadura militar que gobernaba la Argentina en 1982 envió a la muerte a 649 hombres caídos en hechos de guerra; la acariciada democracia recuperada en 1983, sus líderes políticos, sus formadores de opinión, y buena parte de la sociedad, enviaron a la muerte a casi 550 veteranos que se la procuraron por propia mano, sucumbiendo al abandono, el desprecio y el olvido. A treinta años de la guerra de Malvinas, un grupo de intelectuales ha emprendido la tarea de demoler y... Continúa →
Por qué fracasan las naciones

Por qué fracasan las naciones. A la luz de nuestro último siglo de historia, en el que fuimos de fracaso en fracaso, este libro de los economistas estadounidenses Daron Acemoglu y James Robinson captura enseguida la atención, nos llama a examinar sus argumentos y ver si y en qué medida echan luz sobre nuestras desventuras.
El título remite de inmediato al trabajo de nuestro José Ignacio García Hamilton, quien se planteó el mismo interrogante, pero al revés: Por qué crecen los países. Las conclusiones a las que por diversos caminos arribaron los economistas y el historiador coinciden en su comprobación central: son las instituciones las que determinan el destino de las naciones.
Según Acemoglu y Robinson, las naciones son exitosas cuando sus instituciones políticas y económicas son “inclusivas” y pluralistas, y alientan a la población a invertir en el futuro; fracasan cuando sus instituciones son “extractivas”, esto es cuando protegen el poder político y económico de un pequeño grupo que se apropia de los ingresos del resto. Continuar leyendo “Por qué fracasan las naciones”
Amalia Lacroze de Fortabat (1921-2012)

Amalia Lacroze fue una de las dueñas de la Argentina, en el sentido más amplio de la palabra. Poseedora de una de las mayores fortunas del país, y administradora durante tres décadas de una de sus empresas más importantes, su trayectoria pública ejemplifica como pocas las relaciones entre el poder económico y el poder político desde el peronismo hasta nuestros días.
Cuando le preguntaron una vez si estaría dispuesta a postularse para algún cargo político, repuso: “Yo prefiero el poder real al poder formal”. Y, en una confidencia inesperada a un interlocutor circunstancial, declaró sin vueltas: “Yo, cada día que me levanto, lo hago sabiendo que la plata es mía, y que puedo hacer con ella lo que quiera”. Yo y yo.
Esas dos frases definen su visión del mundo, enmarcan el perfil de esta mujer ambiciosa y audaz, calculadora y enamoradiza, inteligente y sensual, generosa y mezquina, autoritaria y paternalista, con más dinero que buen gusto, con cierta inclinación al exhibicionismo pero reservada y discreta a la hora de la donación y el mecenazgo.
Tango de Malvinas

Los señores David Cameron y Cristina Kirchner han salido a la pista a bailar el tango de Malvinas. Como se sabe, se necesitan dos para ejecutar la danza, y estos líderes, movidos por la necesidad política, lo hacen de maravilla. El caballero conduce y la dama acompaña, pero con giros y paradas en los que demuestra que ella también tiene algo que decir en el asunto.
Como ocurre cada vez que suena esta música, se reavivan los apasionados argumentos que los argentinos normalmente tenemos sobre todas las cosas, en este caso entre los halcones para quienes el agravio de 1833 sólo se salda con una retirada inglesa bajo presión, y las palomas mansamente confiadas en que el tiempo y la conversación todo lo arreglan.
En esta oportunidad, sin embargo se escucharon además puntos de vista novedosos, por lo menos para este cronista, y también sugestivos. Puntos de vista que nos han invitado a pensar en los habitantes de las Malvinas como personas, no como intrusos ni como kelpers (palabra que los deshumaniza, los convierte en cosas) sino como gente.