Antes de la crisis cambiaria, la Argentina era una nave en derrota hacia el témpano; después del acuerdo con el Fondo, la Argentina es una nave en derrota hacia el témpano con una bomba en la bodega. Se diría que el país está paralizado y expectante, en pausa. Contiene la respiración, cruza los dedos; ya no le estremecen índices ni cotizaciones, por atroces que sean; se desentiende de pronósticos o vaticinios, no lee encuestas; tiene toda la atención concentrada en su propio olfato... Continúa →
Y la nave va…
Los argentinos se mantienen en suspenso y expectantes mientras el país navega al encuentro de su destino