«Los monstruos gobiernan las pesadillas. Pero, una vez que se ha despertado, no es fácil reintroducirlos en la vigilia. El agitamiento de fantasmas y la campaña del miedo es contracíclica con el momento que está viviendo la Argentina. Se verá si hay también que agradecerla. El signo que domina el ánimo es la inminencia de un cambio, que conlleva lo contrario de lo que supone el temor. Hay una dicha en esa inminencia que no comprenden los promotores de la parálisis. Pero a la vez hay... Continúa →
Categoría: Sociedad
La revolución de octubre
Se diría que nos cuesta tomar conciencia de lo ocurrido el 25 de octubre en la Argentina, nos cuesta asimilar las dimensiones de una transformación social profunda expresada en un comportamiento electoral que no estaba en los cálculos de nadie. A los que opinamos sobre la vida pública nacional nos tomó de sorpresa, probablemente porque opinamos sobre la base de preconceptos, testimonios y lecturas, y andamos poco por la calle. Particularmente por las calles donde se produjo la... Continúa →
Elevar la vara
«A los argentinos nos suelen tocar las elecciones ejecutivas en medio de crisis o luego de hegemonías extendidas. Y, en esta ocasión además, con antagonismos potentes que se han hecho carne en una parte significativa de la sociedad. Eso hace que la emoción negativa se encuentre muy presente y deje poco margen para la razón. Esta situación tiende a provocar una particular ceguera: nos resultan obvios e irritantes los defectos del otro pero ignoramos o perdonamos los que exhibe aquel con... Continúa →
La plaza de Tucumán
SAN MIGUEL DE TUCUMÁN — Además de ser un hermoso paseo, generoso en la frescura de su sombra y en el perfume de los naranjos que visten su perímetro, la plaza central de San Miguel de Tucumán es rica en símbolos: se llama Plaza de la Independencia, como corresponde a la ciudad donde la patria recibió, a pocas cuadras, en la casa famosa, su acta de bautismo; la plaza luce en su centro la escultura de una figura femenina que representa la Libertad, según el genio de Lola Mora.... Continúa →
Simulacro, espectáculo, banalidad
«Mientras escribo este artículo escucho la Misa en B Menor de Bach. Lo hago adrede: quiero recordar qué es, adónde nos remite el sentimiento religioso. No hace falta creer en ningún dios para sentirlo. Lo único necesario es no haber perdido la capacidad de asombro ante el cielo estrellado, ante una tormenta descomunal, ante la visión de la Vía Láctea desde un lugar despoblado, ante el nacimiento de un niño o, incluso, los horrores de una guerra. (…) Gracias a la tecnología,... Continúa →