“En poco tiempo pasaremos de la crisis ficticia a la real, que será distinta de las anteriores. No hay golpe militar posible, y a diferencia de 1989 y 2001, el Gobierno hoy es ejercido por un grupo peronista. El país parece más sólido que entonces y con futuro. El problema es el presente: no sabemos cómo será la coyuntura, cuánto daño causará y cuál será su costo social y político hasta diciembre de 2015. Sobre esto, hay menos reflexión que opiniones catastróficas,... Continúa →
Citas
Sectarismo
“Confinado por la estrechez de miras, el sectarismo, los resentimientos, la falta de información y, en muchos casos, el interés económico de los que sirven al Gobierno o a sus detractores, el debate político se cristaliza y se torna cada vez más agresivo. Podría sintetizárselo así: para el kirchnerismo duro estamos ante una conspiración del mercado (o de los “sectores concentrados”), con el objetivo de destruir los logros de una década de redistribución del... Continúa →
Ser liberal
“Hay ciertas ideas básicas que definen a un liberal. Que la libertad, valor supremo, es una e indivisible y que ella debe operar en todos los campos para garantizar el verdadero progreso. La libertad política, económica, social, cultural son una sola y todas ellas hacen avanzar la justicia, la riqueza, los derechos humanos, las oportunidades y la coexistencia pacífica en una sociedad. Si en uno solo de esos campos la libertad se eclipsa, en todos los otros se encuentra amenazada.... Continúa →
El autoengaño
“Si votar a un narcotraficante es la forma de resolver el problema del narcotráfico, si votar a un ladrón es la forma de evitar que nos roben la casa y si votar a un simulador insensible de apariencia amorosa es querer vivir en la verdad y en la justicia, el problema no es de los ladrones, de los narcotraficantes ni de los simuladores, sino de un pueblo que llena su cabeza de slogans superficiales e inservibles, y se vuelve ciego a la hora de aceptar una verdad tan dolorosa como... Continúa →
Doble caída
“La Argentina asiste a una dramática doble caída. Se desploma la confianza en la moneda y decrece la legitimidad de las autoridades. Es decir: se volatilizan los principios simbólicos del orden y quedan expuestas, entonces, las reservas últimas del poder: el dólar, verdadero metal precioso del país, y los medios físicos de coerción, que el Gobierno, con razón, no quiere utilizar, pero que serán necesarios si cunde la desorganización social, como ya sucedió con los... Continúa →