“La Argentina asiste a una dramática doble caída. Se desploma la confianza en la moneda y decrece la legitimidad de las autoridades. Es decir: se volatilizan los principios simbólicos del orden y quedan expuestas, entonces, las reservas últimas del poder: el dólar, verdadero metal precioso del país, y los medios físicos de coerción, que el Gobierno, con razón, no quiere utilizar, pero que serán necesarios si cunde la desorganización social, como ya sucedió con los... Continúa →