Uno de los efectos más nefastos del progresismo a la violeta que impregna la mentalidad argentina es haber instilado la noción de que todos somos iguales, o más o menos. Noción equivocada: no lo somos. Somos iguales ante la ley, pero diferentes en calidad aunque pocos estén dispuestos a admitirlo. Hay algunos de nosotros que se destacan sobre el resto, personas cuyas cualidades morales, intelectuales o de otro tipo las colocan en una categoría más elevada, personas que en una sociedad... Continúa →
Carrió, la diferente
La diputada reclama el respeto de una sociedad convencida de que todos somos iguales, o más o menos