Segundo centenario

El segundo centenario de la Revolución de Mayo corona el fracaso de la clase media como clase dirigente en la Argentina.


La celebración del primer centenario de la Revolución de Mayo en 1910 marcó el punto más alto de la consideración de la Argentina en América y el mundo, y coronó el éxito de un proyecto que su élite dirigente fue concibiendo y desarrollando a partir de aquel episodio liminar: la construcción de un país moderno según los mejores modelos teóricos y prácticos disponibles.

El segundo centenario encuentra a la nación en el montón de los países insignificantes, relegado incluso por vecinos con pergaminos más pobres, y corona el fracaso de una clase media que reclamó reemplazar a la elite fundadora y organizadora, lo consiguió, y nunca reunió la fuerza ni la inteligencia suficientes como para trazar su propio proyecto y sostenerlo.

La Argentina inicia ahora su tercer centenario huérfana de dirigentes, sin proyecto, y manejada desde hace décadas por una mafia político-económica cuyo único propósito es exprimir sus recursos, explotándolos o vendiéndolos, en beneficio propio. El futuro del país es una incógnita dependiente del mayor o menor grado de conciencia nacional que anide en sus ciudadanos. Continuar leyendo “Segundo centenario”

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El modelo cubano

El Che y Fidel en su hora de gloria

Hace 50 años, los revolucionarios que habían dejado crecer sus barbas en las alturas de Sierra Maestra ingresaban triunfantes en La Habana encendiendo con su romántica figura de bandidos justicieros no sólo el fervor de los cubanos sino la imaginación de todo un continente harto de oligarquías, militarismos, dependencia, y desigualdades.

Ese fuego de esperanza duró apenas un instante, pero eso bastó para que se propagara a lo largo y a lo ancho de la América del sur en centenares de hogueras de locura y soberbia, de impiedad y dogmatismo, que dejaron por fin un negro rescoldo de sufrimiento y de muerte, y más oligarquías, más militarismos, más dependencia, y desigualdades aun más humillantes.

La torpeza simétrica, y mutuamente necesaria, de La Habana y Washington, o quizás su propósito último y secreto, convirtió lo que por evolución histórica debían ser décadas de democratización política y desarrollo económico, en una larga noche de crímenes, despotismo y corrupción que cubrió de tinieblas desde el río Grande hasta la Tierra del Fuego. Continuar leyendo “El modelo cubano”

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