La segunda muerte del kirchnerismo

Más allá de sus cinematográficas resurrecciones, el fin del kirchnerismo es seguro. Menos seguro, a esta altura, aparece el poskirchnerismo: hay una renovada voluntad de hacer política pero faltan liderazgos estratégicos.

gracam

Desde su llegada al poder en el 2003 el kirchnerismo se asoció voluntariamente a la imaginería política de los setenta. El acto de la ESMA, agresivo, enconado, parcial, le enajenó buena parte de las simpatías iniciales, pero el buen viento de la economía internacional lo mantuvo a flote y hasta creó la impresión de que navegaba sosteniendo el timón.

Pero era una impresión errónea: torpemente estrelló la nave contra los arrecifes con la pelea con el campo y la confiscación de las jubilaciones privadas. Para entonces ya fue evidente que los santacruceños no tendrían una nueva oportunidad. La elección del 28 de junio marcó la primera muerte del kirchnerismo. La sesión inicial del nuevo Congreso sancionó la segunda.

La imaginería que rodea a la pareja presidencial abandonó ahora los setenta para evolucionar hacia dos clásicos de la pantalla de fines de los ochenta y principios de los noventa. Como Robert de Niro en Cabo de miedo o Glenn Close en Atracción fatal, el kirchnerismo parece muerto, pero resurge súbitamente con renovada “capacidad de daño”. Continuar leyendo “La segunda muerte del kirchnerismo”

Califique este artículo

Calificaciones: 2; promedio: 5.

Sea el primero en hacerlo.

El renunciamiento

baston
Un intrigante drama humano se desarrolla frente a nuestros ojos en la Casa Rosada. La persona que obtuvo el mandato de los argentinos para gobernar el país hasta el 2011 ha declinado silenciosamente esas responsabilidades en favor de su esposo, que la precedió en el cargo, y se limita a hacer de portavoz de ese poder real y a cumplir con éxito cuestionable algunas funciones ceremoniales.

Ocupados como estamos en protegernos de los azotes que emanan de ese poder en las sombras, no alcanzamos a discernir, me parece, las dimensiones de ese drama, que ha convertido a la otrora aguerrida senadora por Santa Cruz, temible campeona de las ideas progresistas y denunciante implacable de las mañas de la vieja política, en una defensora sin crítica ni elocuencia de los desatinos de su marido.

¿Qué produjo esa mutación inexplicable en la presidente? ¿Qué puede inducir a alguien, no ya a abdicar el poder, sino a olvidar las ideas y los principios que defendió en sus largos años como legisladora nacional y provincial, a desplomarse en el momento culminante de su carrera política, a resignar su amor propio? El drama puede vestir la máscara de la tragedia o la de la comedia. ¿Cuál de ellas envuelve este renunciamiento de Cristina Fernández? Continuar leyendo “El renunciamiento”

Califique este artículo

Calificaciones: 2; promedio: 5.

Sea el primero en hacerlo.

Políticos y periodistas

Políticos y periodistas gravitan uno alrededor del otro en un incierto equilibrio de atracciones y repulsiones

Cuando el candidato republicano John McCain eligió a Sarah Palin como compañera de fórmula la prensa le puso la lupa y destacó su falta de experiencia y su escasa preparación. Palin, lejos de amedrentarse, disparó: “Tengo una noticia de último momento para todos esos periodistas y comentaristas: no iré a Washington a buscar su aprobación, iré a Washington para servir al pueblo de este país”. La frase de Palin, cuyas opiniones desplazan a Bush hacia la franja de los... Continúa →

  1. Políticos y periodistas
  2. Teología simple para gente apurada
  3. Qué hacer en las PASO

Califique este artículo

Calificaciones: 0; promedio: 0.

Sea el primero en hacerlo.