Aviso de desalojo

El resultado de la elección celebrada este fin de semana en Santa Fe debe haber llegado a los oídos de la Casa Rosada con la perentoriedad de un aviso de desalojo. Tal como había ocurrido semanas atrás en la capital federal, la sorpresa no fue la derrota del kirchnerismo (prevista incluso por las encuestas, lo cual ya es mucho decir) sino la magnitud de la derrota.

El jefe de gabinete Aníbal Fernández evitó esta vez sus habituales desbordes verbales y admitió que el desempeño del candidato oficial Agustín Rossi no había sido bueno. No pudo emplear las descalificaciones obsequiadas a los votantes de la capital (egoístas, derechistas, racistas, apolíticos) contra una provincia gobernada por socialistas y con un alto nivel de cultura política.

El impresionante respaldo obtenido por Miguel del Sel, una persona sin antecedentes políticos, que apuntaló su carisma personal con los apoyos de Mauricio Macri, Eduardo Duhalde y sobre todo Carlos Reutemann, plantea interrogantes sobre el futuro no sólo del kirchnerismo, sino también de los espacios en construcción, hacia la centroizquierda y la centroderecha. Continuar leyendo “Aviso de desalojo”

Califique este artículo

Calificaciones: 2; promedio: 5.

Sea el primero en hacerlo.

Progresismo y nueva conciencia

El progresismo argentino no es más que fascismo ilustrado: varias veces lo escribimos en este sitio. Ante la derrota de su candidato en la capital federal, la reacción de un amplio espectro de destacados progresistas –la mayoría, pero no todos, identificados con el actual gobierno– ratifica la validez de esa afirmación y la ejemplifica acabadamente.

El triunfo de Mauricio Macri significó para esta clase de progresistas, que desde los años de Raúl Alfonsín venían cómodamente instalados en la seguridad del triunfo, una derrota más en una serie que se inició en los agitados días del “que se vayan todos” y se prolongó en sucesivas instancias, cada vez más contundentes, a lo largo del ciclo kirchnerista.

Buena parte de ese progresismo fascista se asoció al kirchnerismo y se está hundiendo con él. La violencia de su reacción, condensada en el asco de Fito Páez o el odio de Norberto Galasso, denuncia la impotencia de quienes soñaron con imponer a la sociedad su hegemonía, y se enfrentan ahora al surgimiento de una nueva conciencia. Continuar leyendo “Progresismo y nueva conciencia”

Califique este artículo

Calificaciones: 4; promedio: 5.

Sea el primero en hacerlo.

Una movida decisiva

Al elegir al economista Javier González Fraga como compañero de fórmula y a Francisco de Narváez como aspirante a gobernador bonaerense, Ricardo Alfonsín envió un claro mensaje al establishment: “Síganme, no los voy a defraudar”. En ese selecto club, sin embargo, recuerdan bien la otra cara de la moneda: “Si yo decía lo que pensaba hacer, no me votaba nadie”.

El pequeño mundo que toma las grandes decisiones tal vez prefería otras alternativas; ahora no tiene más remedio que aceptar las cosas como son: Alfonsín es lo que hay, aunque 24 horas atrás estuviese pensando en armar un frente de centro-izquierda, y lo mejor va a ser tender puentes y encontrar caminos para conversar con el candidato sobre la dura faena del gobierno.

Con su inesperada decisión, Alfonsín se colocó resueltamente en el centro de la oferta electoral, obligando de hecho al resto del espectro a redefinir su posicionamiento. No deja de sorprender que el simple hecho de que un candidato escoja su acompañante sacuda el tablero político al punto de que otros jugadores deben estar empezando a oir doblar las campanas. Continuar leyendo “Una movida decisiva”

Califique este artículo

Calificaciones: 3; promedio: 5.

Sea el primero en hacerlo.