La atención del mundo está centrada en la figura de Barack Obama, el gran triunfador en las elecciones estadounidenses. Sin negarle importancia, se trata de una victoria en cierto modo anecdótica: dentro de cuatro años deberá revalidar sus títulos, y dentro de ocho será un pato rengo camino del retiro.
Pero el martes los Estados Unidos conquistaron dos grandes victorias, de esas que marcan rumbos, que suponen avances de los que una sociedad sana no debería retroceder. Continuar leyendo “Dos grandes victorias”