Antes de ver “Blade Runner II” volví a ver “Blade Runner I”: treinta años son muchos años como para confiar en la memoria, aun refrescada de tanto en tanto. Lo primero que sorprende es comprobar cuán limitados somos para prefigurar el futuro, o al menos las formas del futuro. Nuestro 2017 no se parece mucho al imaginado en 1982: nuestros televisores son mucho mejores, nuestro sistema de transporte bastante peor, y nuestras grandes ciudades todavía conservan lugares encantadores.... Continúa →