
La gran expectativa que creó la movilización organizada por Hugo Moyano sólo se explica por la orfandad política en que se encuentra la mayoría de la sociedad argentina.
Crecientemente intranquila por lo que percibe como el rápido deterioro del clima económico y la falta de respuestas atinadas (o exceso de respuestas desatinadas) desde el gobierno nacional, esa porción de la sociedad dirige sus ojos hacia cualquiera que exhiba la decisión y el coraje necesarios para marcarle los puntos a una presidente que parece haber perdido el rumbo.
Esa gente sintió en parte frustradas sus expectativas al concluir el acto en la Plaza de Mayo: encontró sabor a poco en el discurso del dirigente sindical y le pareció que poca gente había respondido a su convocatoria. Tal vez debió haber previsto que simplemente se trata de dos peronistas que discuten espacios de poder, y lo hacen en los términos que ellos entienden. Continuar leyendo “Hugo y Cristina”
