Recordar aquello es estremecedor… Pero quiénes, sino los de “la mayoría”, hubieran podido – y pudieron – sacarnos de encima a ese monstruo… El mentor del “Altar de la Patria”… ¿Y después? Después el abismo; porque no estábamos preparados para convivir…
Pero, creo, ya no somos aquellos. Lo de mañana es un reclamo en altavoz – nada destituyente, por cierto – para que la dama encantada despierte… Pero Cristina continúa dentro del sueño que generó Néstor: desde el momento en que ganó más votantes y pudo darse el lujo de prescindir de Lavagna (un tipo auténtico, capaz y confiable), y todo quedó bajo su control – el control de alguien que, de economía, solo llegó a entender ese mágico momento en el que aparece (y desaparece) el Dinero, que Todo lo Puede -, desde ese momento, comenzó el descontrol, la deriva que está haciendo eclosión…
Los intelectuales de Carta Abierta nunca quisieron admitir que en la pareja había un problema intrínseco capaz de arruinar cualquier logro: son dos personalidades inauténticas: siempre tienen cosas que ocultar, que disimular, que esconder… Por eso no hay conferencias de prensa ni, mucho menos, mesas de diálogo. “¡¿Y si me preguntan cosas que puedo responder?!”
Muy acertada su visión, en especial su descripción de las “personalidades inauténticas”. Gracias una vez más.
Gracias. Redacté mal la frase final, la que le atribuyo a ellos; debería ser “¡¿Y si me preguntan cosas que no puedo responder?!”. Me refiero a una “constante” del régimen, la más constante: el incremento exponencial del patrimonio – sólido y líquido – del matrimonio y de sus vasallos; es decir: de la oligarquía K; un verdadero caso de obscenidad.
Gracias nuevamente.
Demasiado parecidos los momentos para creer que es simple coincidencia. ¿Quizá entramos en un “loop” historico de ciencia ficción y no nos dimos cuenta? Quizá solo cambien algunos nombres y ciertas condiciones, pero se parece demasiado. Que no termine igual, por el bien de todos.
Comparto su invocación final. Gracias por visitar este sitio.
Recordar aquello es estremecedor… Pero quiénes, sino los de “la mayoría”, hubieran podido – y pudieron – sacarnos de encima a ese monstruo… El mentor del “Altar de la Patria”… ¿Y después? Después el abismo; porque no estábamos preparados para convivir…
Pero, creo, ya no somos aquellos. Lo de mañana es un reclamo en altavoz – nada destituyente, por cierto – para que la dama encantada despierte… Pero Cristina continúa dentro del sueño que generó Néstor: desde el momento en que ganó más votantes y pudo darse el lujo de prescindir de Lavagna (un tipo auténtico, capaz y confiable), y todo quedó bajo su control – el control de alguien que, de economía, solo llegó a entender ese mágico momento en el que aparece (y desaparece) el Dinero, que Todo lo Puede -, desde ese momento, comenzó el descontrol, la deriva que está haciendo eclosión…
Los intelectuales de Carta Abierta nunca quisieron admitir que en la pareja había un problema intrínseco capaz de arruinar cualquier logro: son dos personalidades inauténticas: siempre tienen cosas que ocultar, que disimular, que esconder… Por eso no hay conferencias de prensa ni, mucho menos, mesas de diálogo. “¡¿Y si me preguntan cosas que puedo responder?!”
Muy acertada su visión, en especial su descripción de las “personalidades inauténticas”. Gracias una vez más.
Gracias. Redacté mal la frase final, la que le atribuyo a ellos; debería ser “¡¿Y si me preguntan cosas que no puedo responder?!”. Me refiero a una “constante” del régimen, la más constante: el incremento exponencial del patrimonio – sólido y líquido – del matrimonio y de sus vasallos; es decir: de la oligarquía K; un verdadero caso de obscenidad.
Gracias nuevamente.
Demasiado parecidos los momentos para creer que es simple coincidencia. ¿Quizá entramos en un “loop” historico de ciencia ficción y no nos dimos cuenta? Quizá solo cambien algunos nombres y ciertas condiciones, pero se parece demasiado. Que no termine igual, por el bien de todos.
Comparto su invocación final. Gracias por visitar este sitio.