Con su proyecto de estatizar el sistema previsional privado el gobierno acaba de inyectarle una caudalosa transfusión de sangre al progresismo argentino, que con renovados ardores corrió a su polvoriento arcón retórico en busca de munición para la batalla. Una batalla en la que se siente ganador porque ¿quién se va a negar a defender a nuestros viejitos de las garras voraces del capitalismo?
No importa que los padres, abuelos e incluso bisabuelos de estos progresistas hayan tenido jubilaciones miserables, humillados en largas colas mendicantes a la puerta de los bancos para poder cobrar lo poco que había escapado al saqueo de sucesivos gobiernos de todo pelaje. Continuar leyendo “Progresistas en crisis II”