Una treintena de jóvenes estudiantes fueron asesinados este fin de semana en México por la acción conjunta de policías municipales y sicarios del crimen organizado, y tres días después de la matanza nadie ha explicado las razones del episodio ocurrido en el estado de Guerrero, unos 200 kilómetros al oeste de la capital. Mientras organizaciones civiles lo comparan a la masacre de Tlatelolco de 1968, cuando fuerzas policiales balearon a estudiantes que se manifestaban en esa plaza de... Continúa →
Etiqueta: Violencia
Mucho para un solo día
En Junín, Buenos Aires, una adolescente muere asesinada por sus compañeras de colegio porque era linda; en Las Varillas, Córdoba, un septuagenario mata de un lanzazo a un camionero de 24 años por una discusión de tránsito; en Campana, Buenos Aires, el cobrador de un peaje trata de “lacra” y “rata” a un discapacitado que reclama su derecho a pasar sin pagar; en San Luis, cadetes de una escuela de policía son obligados a destapar inodoros con las manos. Es mucho... Continúa →
Disociados
Los padres de los alumnos muelen a palos a los docentes que reprenden o reprueban a sus hijos, los familiares la emprenden a puñetazos contra los médicos portadores de malas noticias sobre sus seres queridos. Esto significa que las dos últimas hebras que mantenían unido nuestro raído tejido social se han roto; se han deshilachado los refugios finales de la autoridad y la confianza. Ya no queda nada que nos una, que nos permita reconocernos como sociedad. El primer hilo que vincula a los... Continúa →
Clasistas y combativos
El asesinato de José Darío Duarte puso en evidencia la existencia en Mercedes de una elite burocrática que educa a sus hijos en la impunidad y el desprecio violento por los demás.

Dos jóvenes trabajadores oriundos de Olavarría, José Darío Duarte y Matías Verna, se encontraban transitoriamente este mes en la localidad bonaerense de Mercedes, ocupados en el tendido de líneas para una empresa telefónica. Un sábado por la noche decidieron salir a comer y a bailar, y el amanecer los encontró caminando por la vereda de la disco Le Front.
Allí había una chica tomando una naranjada o un vino espumante. Darío, atraído por la belleza de la joven, se animó y le pidió un trago. La chica se lo cedió con una sonrisa, y esto desató la furia de dos muchachos que estaban con ella, quienes se fueron a las manos contra los audaces desconocidos. Hasta allí, la cosa no pasaba de una típica pelea de faldas a la salida de una disco.
Pero entonces intervino otro grupo, que había contemplado la escena desde la vereda de enfrente. Al grito de “¿Qué le pasa a ese negro?” unos diez jóvenes se sumaron a la embestida contra los dos trabajadores, concentrando su ataque sobre Darío, a quien literalmente desfiguraron a golpes y patadas en la cabeza. Dos días después moría en el hospital. Continuar leyendo “Clasistas y combativos”