La decisión gubernamental de declarar caduca la licencia de la empresa Cablevisión-Fibertel, proveedora de acceso por cable a la red Internet, constituye, si no una flagrante violación de la ley, al menos un empleo retorcido y manipulador de las normas, y del poder del estado, en pos de un objetivo político, en este caso destruir al grupo Clarín.
No está claro si esta medida llegará a cumplirse; lo que sí es cierto es que ya impactó muy negativamente en el corazón de la clase media –principal usuario de esta clase de servicios y probablemente el más inquieto, activo y dispuesto a hacer escuchar sus opiniones– cuyos favores el kirchnerismo quería supuestamente conquistar con vistas al 2011.
La resolución de la Secretaría de Comunicaciones pasa por alto los intereses de los clientes de Fibertel, entre ellos gaucho malo, y las razones por las que decidieron optar por este proveedor y no por otro. Esta intromisión en los acuerdos entre privados se alinea con la pesificación de los depósitos y la confiscación de las jubilaciones privadas. Continuar leyendo “La ley, y la falta de ley”