Digámonos la verdad. ¿Quién, excepto Daniel Scioli, tiene ganas de ser presidente en este momento en la Argentina? Hablo de ganas, de verdaderas ganas. En la política, como en el amor, si no aparece la furia de un perro rabioso no hay nada. Comparados con Scioli, el resto de los candidatos parecen aspirantes a reina de la belleza: desfilan por la pasarela, muestran su mejor perfil, y esperan con una sonrisa aprendida la decisión del jurado. Dependiendo del nivel de gorilismo en sangre,... Continúa →
Categoría: Política
16 de junio de 1955
«El ataque fue la mayor tragedia argentina del siglo XX, con todas las características de una guerra civil, que se reanudó tres meses después. Fue producto de divisiones absolutamente artificiales y fomentadas tanto desde el gobierno como desde la oposición. Ninguno de los problemas que llevaron a los enfrentamientos era irresoluble, y todos escalaron sin que nadie atinara a ponerle freno. El bombardeo, y las represalias de las horas siguientes, desde la quema de las Iglesias hasta la... Continúa →
Luz amarilla para el PRO
Las cosas no pintan bien para Mauricio Macri. El resultado en Santa Fe fue extremadamente decepcionante: en los últimos dos años, su criatura Miguel del Sel no logró mejorar el respaldo que había cosechado en la última elección y quedó ahí, discutiendo con el árbitro, en paridad de votos no sólo con los socialistas sino –¡horror!– también con los kirchneristas. Para peor, el PRO esperaba conseguir en Santa Fe un empuje triunfal capaz de contagiarse a la vecina... Continúa →
La utopía izquierdista
«Para la izquierda, el paraíso sería un lugar donde todo el mundo tuviera empleo seguro, atención médica gratis, educación gratis, comida gratis, vivienda gratis, vestimenta gratis, servicios gratis, y donde sólo las fuerzas de seguridad portaran armas. Créanlo o no, esa utopía izquierdista existe realmente: se llama cárcel.» –Joe Arpaio, sheriff del condado de Maricopa, Arizona, Estados Unidos. ... Continúa →
Apareció Sergio Massa
Apareció Sergio Massa. Hasta ahora conocíamos un artificio concebido por operadores del establishment, alguien por el que este sitio nunca dio dos centavos: el “experimento Massa”. Ahora que la plata fugó hacia el naranja y el amarillo, arrastrando consigo a los habituales corredores de votos, quedó el hombre. Sergio se presentó solo, con sus “equipos”, y su Malena, y su destino, por fin, en sus manos. Dijo que seguía aspirando a convertirse en presidente de la... Continúa →