Buenas. Me parece que el mérito de Scioli consistió en demostrar, sin lugar a dudas, que él es indispensable para ganar. Sin embargo, me pregunto porqué se abandonó la idea de llevarlo a una interna con Florencio. Se me ocurre (y le pregunto a usted a ver qué le parece) que se les fue la mano en 678 y todos los medios estatales con el bombardeo de chicanas. Subestimaron la propia capacidad de convencimiento sobre el votante K y sobreestimaron (lo digo con todo el respeto posible) la capacidad de discernimiento de dichos votantes. Por lo que estoy viendo, mucha gente quedó en offside (fíjese en los comentarios de este link, por ejemplo: https://www.facebook.com/dominguezjul/posts/1094878240527207).
Puede que el error de Randazzo fue jugar demasiado bien. Creo que tenía los votos para ganarle la pulseada a Scioli (aunque eso seria lo más lejos que podría llegar), y no sólo lo bajaron sino que le ofrecieron mucho menos que la gobernación de PBA. Eso podría explicar el despecho.
Evidentemente, algo encuentra el kirchnerismo en Scioli que no encuentra en Randazzo, aunque ambos se proclaman igualmente leales. Una interna habría fortalecido al ganador, cualquiera que fuese, y no habría generado el descontento que reflejan los comentarios que usted cita (impresionantes). Evidentemente, haber conseguido la boleta única fue un triunfo de Scioli, tal vez condición para aceptar a Zannini. Esta transacción debió haber sido más compleja de lo que parece, seguramente no una simple imposición. La reacción de Randazzo, por otro lado, es la de alguien que se siente traicionado, no sólo política, sino humanamente.
Muy útil el análisis.
Eso del negocio entre Cristina y Scioli parece muy probable.
Scioli será todo lo que de él se dice, pero me parece que es el tipo menos estúpido del mundo: es el corredor de lanchas que conocimos, un brillante piloto, al menos para su propia carrera. Él sabe, mejor que nadie, que Cristina, la heredera de Néstor, y Zaninni, el “ideólogo” de la banda, son super-parásitos unidireccionales, que no pueden cambiar de rumbo ni un milímetro, porque que solo tienen una idea de Dominio, no de país o nación, una entre muchas naciones, todas en relaciones de interdependencia, tratando de sobrevivir en éste planeta solitario y limitado.
Scioli considera (me lo contó un pajarito, pero se olfatea a la distancia) que Cristina está, literalmente, loca; que es, como se decía en la clínica antigua, una “monomaníaca”; y peligrosísima; y la trata – igual que lo hace el Papa Francisco – en consecuencia.
Zaninni es Leviatán. Nada menos, pero nada más. Corrompe y se auto-corrompe las veces que sean necesarias, con tal de continuar en el poder. Su concepto insignia es, me parece, el de la Voluntad de Mao: la Voluntad hace a las cosas. Es un tipo casi inhumano que encontró en el servicio de Él y de Ella un nicho donde vivir, prosperar y crecer: una bandita de super-parásitos, maniáticos del dominio que, de seguir actuando siempre en la misma dirección, llevarían al país al colapso económico y social. Todo está trabado por ellos, y todo decrece, menos la tasa de exacción del grupito parasitario. “¡Mientras haya sangre, continuamos!”
Cómo reponerla no tiene importancia.
Ah! Y pronto vamos a tener emplazado un adefesio más en el espacio público. Cambiamos un excelente trabajo (neoclasico, con notas de neobarroco; frío, pero de excelente composición y factura, realizado por un escultor académico con dominio del lenguaje) por una imagen grosera que es, sin embargo, una representación muy apróximada del régimen político que la encargó. Los adefesios producen adefesios.
A mí me parece que Zannini es de los que hacen la revolución desde un Mercedes. Usted le facilita el Mercedes, y él le organiza la revolución.
¿SÍ? No lo veo tan simple: tiene varias facetas.
Así llegaron a ser algunos montoneros que, cuando se percataron que que habían creído mucho pero sabido poco, la desilusión los transformó en cínicos, como Galimberti, o Vaca Narvaja padre; y ahora – se acaba de comprobar – el mismísimo Vervitzky.
Pero bueno, habrá que ver cómo actúa Zannini a la luz del día; alguien que siempre estuvo en las sombras.
Scioli sabe que están jugando con él a la guerra de nervios: el que se pone nervioso y lo muestra en público, pierde.
Él parece ser un conservador popular y dialoguista.
A mi no me gusta, pero el hombre tiene buenos consejeros que, llegado el momento de “acceder”, sabrán orientarlo (si es que no lo está) para neutralizar a los parásitos.
Quizás los argentinos no estemos preparados para algo y/o alguien cualitativamente mejor. ¿A usted qué le parece?
(El link que aporta al sitio un contribuyente, revela una vez más lo ingenuos que son los simpatizantes y los militantes: creen mucho, pero saben poco; se dejan ilusionar por lo que se muestra y por lo que se difunde, pero tienen poca sensibilidad, tacto y olfato; Randazzo mismo entra en esa categoría. La mayor parte de la gente se guía por el criterio de autoridad y es presionada para hacerlo así: como hijas e hijos de padres vejadores).
Totalmente de acuerdo con que “creen mucho y saben poco”…es impresionante la frustración al intentar entablar una dicusión madura y civilizada con un simpatizante K…de inmediato lo encasillan a uno en una ideología y de allí no salen; cuando uno les pide demostrar con “hechos y no palabras” las bondades del modelo, ahí mismo vuelven a arremeter denigrando al adversario y a la ideología en que lo han encasillado. La mayor parte de los que apoyan este modelo son un ganado de ignorantes que sienten que “pertenecen” cuando es claro que el Kirchnerismo sólo gobierna para sí y sólo hace uso de ellos.
Buenas. Me parece que el mérito de Scioli consistió en demostrar, sin lugar a dudas, que él es indispensable para ganar. Sin embargo, me pregunto porqué se abandonó la idea de llevarlo a una interna con Florencio. Se me ocurre (y le pregunto a usted a ver qué le parece) que se les fue la mano en 678 y todos los medios estatales con el bombardeo de chicanas. Subestimaron la propia capacidad de convencimiento sobre el votante K y sobreestimaron (lo digo con todo el respeto posible) la capacidad de discernimiento de dichos votantes. Por lo que estoy viendo, mucha gente quedó en offside (fíjese en los comentarios de este link, por ejemplo: https://www.facebook.com/dominguezjul/posts/1094878240527207).
Puede que el error de Randazzo fue jugar demasiado bien. Creo que tenía los votos para ganarle la pulseada a Scioli (aunque eso seria lo más lejos que podría llegar), y no sólo lo bajaron sino que le ofrecieron mucho menos que la gobernación de PBA. Eso podría explicar el despecho.
Evidentemente, algo encuentra el kirchnerismo en Scioli que no encuentra en Randazzo, aunque ambos se proclaman igualmente leales. Una interna habría fortalecido al ganador, cualquiera que fuese, y no habría generado el descontento que reflejan los comentarios que usted cita (impresionantes). Evidentemente, haber conseguido la boleta única fue un triunfo de Scioli, tal vez condición para aceptar a Zannini. Esta transacción debió haber sido más compleja de lo que parece, seguramente no una simple imposición. La reacción de Randazzo, por otro lado, es la de alguien que se siente traicionado, no sólo política, sino humanamente.
Muy útil el análisis.
Eso del negocio entre Cristina y Scioli parece muy probable.
Scioli será todo lo que de él se dice, pero me parece que es el tipo menos estúpido del mundo: es el corredor de lanchas que conocimos, un brillante piloto, al menos para su propia carrera. Él sabe, mejor que nadie, que Cristina, la heredera de Néstor, y Zaninni, el “ideólogo” de la banda, son super-parásitos unidireccionales, que no pueden cambiar de rumbo ni un milímetro, porque que solo tienen una idea de Dominio, no de país o nación, una entre muchas naciones, todas en relaciones de interdependencia, tratando de sobrevivir en éste planeta solitario y limitado.
Scioli considera (me lo contó un pajarito, pero se olfatea a la distancia) que Cristina está, literalmente, loca; que es, como se decía en la clínica antigua, una “monomaníaca”; y peligrosísima; y la trata – igual que lo hace el Papa Francisco – en consecuencia.
Zaninni es Leviatán. Nada menos, pero nada más. Corrompe y se auto-corrompe las veces que sean necesarias, con tal de continuar en el poder. Su concepto insignia es, me parece, el de la Voluntad de Mao: la Voluntad hace a las cosas. Es un tipo casi inhumano que encontró en el servicio de Él y de Ella un nicho donde vivir, prosperar y crecer: una bandita de super-parásitos, maniáticos del dominio que, de seguir actuando siempre en la misma dirección, llevarían al país al colapso económico y social. Todo está trabado por ellos, y todo decrece, menos la tasa de exacción del grupito parasitario. “¡Mientras haya sangre, continuamos!”
Cómo reponerla no tiene importancia.
Ah! Y pronto vamos a tener emplazado un adefesio más en el espacio público. Cambiamos un excelente trabajo (neoclasico, con notas de neobarroco; frío, pero de excelente composición y factura, realizado por un escultor académico con dominio del lenguaje) por una imagen grosera que es, sin embargo, una representación muy apróximada del régimen político que la encargó. Los adefesios producen adefesios.
A mí me parece que Zannini es de los que hacen la revolución desde un Mercedes. Usted le facilita el Mercedes, y él le organiza la revolución.
¿SÍ? No lo veo tan simple: tiene varias facetas.
Así llegaron a ser algunos montoneros que, cuando se percataron que que habían creído mucho pero sabido poco, la desilusión los transformó en cínicos, como Galimberti, o Vaca Narvaja padre; y ahora – se acaba de comprobar – el mismísimo Vervitzky.
Pero bueno, habrá que ver cómo actúa Zannini a la luz del día; alguien que siempre estuvo en las sombras.
Scioli sabe que están jugando con él a la guerra de nervios: el que se pone nervioso y lo muestra en público, pierde.
Él parece ser un conservador popular y dialoguista.
A mi no me gusta, pero el hombre tiene buenos consejeros que, llegado el momento de “acceder”, sabrán orientarlo (si es que no lo está) para neutralizar a los parásitos.
Quizás los argentinos no estemos preparados para algo y/o alguien cualitativamente mejor. ¿A usted qué le parece?
(El link que aporta al sitio un contribuyente, revela una vez más lo ingenuos que son los simpatizantes y los militantes: creen mucho, pero saben poco; se dejan ilusionar por lo que se muestra y por lo que se difunde, pero tienen poca sensibilidad, tacto y olfato; Randazzo mismo entra en esa categoría. La mayor parte de la gente se guía por el criterio de autoridad y es presionada para hacerlo así: como hijas e hijos de padres vejadores).
Totalmente de acuerdo con que “creen mucho y saben poco”…es impresionante la frustración al intentar entablar una dicusión madura y civilizada con un simpatizante K…de inmediato lo encasillan a uno en una ideología y de allí no salen; cuando uno les pide demostrar con “hechos y no palabras” las bondades del modelo, ahí mismo vuelven a arremeter denigrando al adversario y a la ideología en que lo han encasillado. La mayor parte de los que apoyan este modelo son un ganado de ignorantes que sienten que “pertenecen” cuando es claro que el Kirchnerismo sólo gobierna para sí y sólo hace uso de ellos.