Los que nos criamos dentro de la tradición judeocristiana tendemos a creer en un Dios único, perfecto y todopoderoso. Los griegos, que también ocupan un lugar importante en nuestra tradición, creían, al contrario, en dioses múltiples, imperfectos y limitados por las ambiciones de los otros dioses, dioses a quienes se les daba por perseguir ninfas en los bosques del monte Olimpo, y diosas que les retribuían metiéndoles los cuernos con vulgares pero atractivos semidioses. Pero los... Continúa →
Teología simple para gente apurada
Si Dios existe, y es uno, sabio y todopoderoso, entonces seguramente nos habla sin intermediarios en una lengua universal