¿Quién no recuerda, ay, la famosa ley de intangibilidad de los depósitos? Semanas después de su promulgación, otra ley convirtió a esos depósitos en algo promiscuamente tangible para cualquiera menos para sus dueños. Las mismas manos se alzaron en las bancas del Congreso para votar una ley… y su contraria. En el 2007 se dictó una ley, modificatoria de otra ley anterior, que permitía a los afiliados al sistema previsional de capitalización, o privado, ratificar su permanencia... Continúa →
Hecha la ley… hecha la otra ley
Entre nosotros solía decirse hecha la ley, hecha la trampa. Hemos aprendido: cuando al poder de turno no le conviene una ley simplemente la cambia por otra, legaliza la trampa, con la venia de la escribanía legislativa.