Fidel Castro (1926-2016)

El caudillo cubano fue una desgracia para la isla y una desgracia para América latina, pero no fue toda la desgracia

Fidel Castro Ruz fue una desgracia para Cuba y una desgracia para la América latina, pero no fue toda la desgracia; fue un engranaje necesario para el eficaz funcionamiento de una desgracia mayor, sobre la que no tenía control y que de alguna manera contribuyó a que él fuera lo que fue. Cuando los barbados revolucionarios de la Sierra Maestra entraron en La Habana aquel 1 de enero de 1959, el continente celebró la caída de otro gobierno autoritario, de los que venía tratando de... Continúa →

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Por qué ganó Chávez

Muchos de los que enarbolan las banderas del republicanismo, la democracia y la libertad no pueden entender el respaldo popular a Hugo Chávez, y lo atribuyen a algún tipo de discapacidad intelectual o política del electorado. El fenómeno no es nuevo: echaron mano de similares interpretaciones cuando trataron de explicar(se) la adhesión que concitaron líderes como Juan Perón o Fidel Castro. Entre los tres hay enormes diferencias: Chávez no es tan sanguinario como Castro ni tan... Continúa →

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Obama y el futuro de Cuba

Obama, el exilio cubano y el gobierno de la isla dan señales de inteligencia en la búsqueda de una nueva relación.

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La política de acercamiento delineada en las últimas semanas por el presidente Barack Obama respecto de Cuba constituye un inteligente avance hacia la resolución de un problema de aislamiento que desde hace medio siglo agría las relaciones hemisféricas y mantiene a los cubanos viviendo una doble vida, con trayectorias paralelas pero distantes, entre el Miami capitalista y la isla comunista.

El tiempo, es cierto, no ha pasado en vano: tanto Fidel Castro como Huber Matos están más cerca de la historia que de la política. Obama declaró muy gráficamente que ya era hora de cambiar una estrategia que había sido trazada antes de su nacimiento, y que por otra parte demostró ser ineficaz porque la democracia liberal no ha vuelto a la isla. En Washington, los laboratorios de ideas acompañan esa visión.

El planteo de Obama es inteligente entonces porque es oportuno. Es inteligente porque reta a La Habana a responder con medidas recíprocas (y el gobierno cubano parece estar prestando al caso cuidadosa atención). Pero sobre todo, es inteligente porque apunta, en una estrategia de más largo plazo, hacia la reconciliación entre quienes quedaron en la isla y el exilio. Dicho de otro modo, Obama empezó a preparar la transición post-Castro. Continuar leyendo “Obama y el futuro de Cuba”

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