Muchos de los que enarbolan las banderas del republicanismo, la democracia y la libertad no pueden entender el respaldo popular a Hugo Chávez, y lo atribuyen a algún tipo de discapacidad intelectual o política del electorado. El fenómeno no es nuevo: echaron mano de similares interpretaciones cuando trataron de explicar(se) la adhesión que concitaron líderes como Juan Perón o Fidel Castro. Entre los tres hay enormes diferencias: Chávez no es tan sanguinario como Castro ni tan... Continúa →