En resumidas cuentas, más allá de los insultos, las acusaciones, las especulaciones políticas y financieras, todo este merengue relacionado con los llamados hold-outs se reduce a saber si Rufo es un feroz mastín de mandíbula implacable, o un caniche toy. Y sobre este punto las opiniones están divididas, dentro y fuera de la Argentina, y las cosas no son tan sencillas como el oportunismo de una prensa y de una oposición política irresponsables quieren presentarlas para sacar réditos... Continúa →