Gracias a un encadenamiento de negociaciones políticas entre el PRO y los peronistas –esa capacidad de “diálogo” de la que se siente tan orgulloso el oficialismo–, los consorcios de propietarios de departamentos de la capital federal están a punto de quedar a merced de los porteros, que van a tener la última palabra sobre la gestión de los edificios, incluida la designación de administradores y sus propias condiciones de trabajo. Esta insólita cesión de... Continúa →