En los atribulados días que siguieron al anuncio oficial de la intención de expropiar los fondos de la jubilación privada, el sindicato que agrupa a los trabajadores bancarios atribuyó los desbarajustes financieros resultantes a un “golpe de mercado” asestado por “los sectores económicos y financieros más concentrados”.
Uno puede entender que esos latiguillos vacíos de contenido aparezcan en los volantes de alguna agrupación política estudiantil, de esas que se hacen y se deshacen en los alrededores de las facultades. Pero de los trabajadores bancarios se espera más. El conocimiento de primera mano que tienen acerca del funcionamiento de los mercados no los autoriza a subscribir esas pavadas.
Algo similar ocurre con los intelectuales que colocaron sus firmas debajo de los textos del llamado grupo Carta Abierta cuando se refieren a los medios de comunicación. Se trata de personas cuya actividad habitual los pone muchas veces en contacto con esos medios, y les permite saber cómo funcionan. Continuar leyendo “Progresismo en crisis III”