«Lo señalaba un amigo chileno hace unos días en Santiago: no solo los jugadores de fútbol argentinos, sino los argentinos en general tienen una facilidad única para desenvolverse en el extranjero. El amigo chileno había vivido en Europa. Decía que tanto él como el resto de sus compatriotas, como los colombianos, ecuatorianos, peruanos, mexicanos tenían una tendencia, al menos al principio de sus estancias europeas, a agacharse, a dar exageradamente las gracias, casi a pedir perdón... Continúa →