Hace poco escribí que el antiperonismo había nacido al mismo tiempo que el peronismo, e incluso antes de que el peronismo gobernara. Eso quiere decir que, más que el rechazo de determinadas prácticas políticas u orientaciones económicas, que aún no habían tenido tiempo de manifestarse, el antiperonismo representó en su origen una reacción visceral y emotiva frente a unas transformaciones sociales que la propia dinámica de la historia impondría más tarde o más temprano. Ahora... Continúa →