Tartagal es hoy una imagen concentrada de la Argentina. La parte que significa el todo. Un alud de barro y despojos que se precipita sobre los sectores más desvalidos de la sociedad y añade sufrimiento al sufrimiento, como consecuencia de la desidia, la incompetencia, la depredación y la negligencia culposa de quienes ocupan posiciones de responsabilidad social, estatal o privada.
La visita de la presidente a la zona de desastre brinda otra imagen concentrada, en este caso de su propio gobierno. Sobrevoló el lugar para obtener la perspectiva amplia que corresponde a su alta investidura, y después hundió los pies en el barro, respondiendo a la obligación del gobernante de estar junto a sus representados en los momentos de angustia y de dolor.
Pero el gesto, rápidamente planeado desde la Casa Rosada, sólo apuntó a buscar el efecto mediático, y produjo apenas definiciones ideológicas: “El alud complicó una situación de pobreza estructural: mientras en Argentina unos tengan y quieran quedarse con todo y otros no tengan nada, con alud o sin alud van a pasar estas cosas”, dijo la presidente. Continuar leyendo “Tartagal”