Agrotóxicos

«“Lo más barato es la gente”, dijo el hombre, un antiguo vecino de Colonia Caroya, en Córdoba. Habíamos estado conversando del campo donde él se había criado, y que –me dijo– ya no reconocía. Me contó cómo sus plantas se deformaban desde que el vecino “fumigaba” con un agroquímico llamado 2,4 D. Me habló también de su cáncer, esa enfermedad compartida con otros vecinos. Recién en junio de 2015 la OMS clasificaría al herbicida como “posible carcinógeno en... Continúa →

Califique este artículo

Calificaciones: 2; promedio: 5.

Sea el primero en hacerlo.