Oscar Wilde decía que un cínico es alguien que conoce el precio de cualquier cosa y el valor de ninguna. Me acordé de la cita cuando leí que el gobierno nacional se propone alquilar los salones del Palacio San Martín para fiestas y otros usos sociales. El argumento es que necesita recaudar fondos (adicionales a los monstruosos impuestos que nos arroja sobre los hombros) para mantener el suntuoso edificio. Algo parecido puso en marcha el jefe de gobierno porteño con los salones del... Continúa →