El tráfico ilegal de drogas plantea a cualquier Estado cuatro problemas graves: Un problema de salud pública, que nace por un lado de las adicciones y se traduce en severos deterioros neurológicos y cerebrales, y por otro del consumo de drogas de mala calidad, mal diseñadas o mezcladas con componentes tóxicos. Un problema institucional, derivado del tremendo poder corruptor de los narcotraficantes sobre la política, la justicia y las fuerzas de seguridad, que las inhabilitan para... Continúa →