Los comunistas y los libertarios son hermanos de leche. En sus versiones más extremas, estos hijos del liberalismo persiguen la destrucción del Estado, previo pasaje por un túnel de estrecheces económicas y falta de libertades con subordinación a una élite iluminada que conoce el camino hacia la salida: en un caso se la llama dictadura del proletariado y en el otro imperio del mercado pero en el fondo son lo mismo. ... Continúa →