Diez días después de haber anunciado la intangibilidad del Banco Central, el gobierno de Mauricio Macri echó a su presidente. Hacía rato que le tenían ganas, pero tuvieron que esperar a que Federico Sturzenegger pusiera la firma al pie del memorando de entendimiento que la Argentina remitió al FMI. La demora salvó un aspecto formal, de buenas maneras, pero también dejó a la intemperie un costado práctico, de consecuencias más inciertas. ¿Cómo tomarán los muchachos de Christine... Continúa →
El mercado y el Estado
El nuevo presidente del Banco Central conoce bien a las dos peligrosas fieras que acechan el valor de la moneda